09/03/2026
En el mundo del automovilismo, el motor es mucho más que un conjunto de piezas metálicas; es el corazón, el alma de la máquina. Su sonido evoca pasión y su rendimiento define campeonatos. Cuando hablamos de la diferencia entre un motor de 8 y uno de 16 válvulas en un auto de calle de cuatro cilindros, la respuesta es simple: más flujo de aire, mejor rendimiento. Pero, ¿qué sucede cuando llevamos esta lógica a la categoría más popular y longeva de Argentina? El Turismo Carretera es un universo aparte, y sus motores son una obra de ingeniería y artesanía. Desde 2015, la categoría vive una era técnica definida por una palabra clave: multiválvulas.

La Revolución de 2015: Adiós Varillas, Hola Válvulas
Durante décadas, el característico rugido de los motores varilleros fue la banda sonora de los domingos para los fanáticos del TC. Sin embargo, en 2015, la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) decidió dar un paso trascendental hacia la modernización. El objetivo era claro: reducir costos operativos, disminuir la frecuencia de roturas, evolucionar tecnológicamente y, por supuesto, ganar velocidad. Para esta monumental tarea, se convocó a una leyenda del automovilismo argentino, Oreste Berta, el "Mago de Alta Gracia", quien se encargó del desarrollo integral de los nuevos impulsores.

El resultado fue un motor que mantenía la esencia del TC pero con tecnología del siglo XXI. Se abandonó el viejo sistema de varillas y balancines para dar paso a un diseño de doble árbol de levas a la cabeza (DOHC) con múltiples válvulas por cilindro. Esta transición no solo cambió la forma en que los preparadores trabajan, sino que redefinió los parámetros de potencia y fiabilidad en la categoría.
Anatomía del Corazón del TC
Entonces, ¿cuántas válvulas tiene un motor de Turismo Carretera? La respuesta es 24 válvulas. Estos motores son de 6 cilindros en línea, y la configuración multiválvulas implica que cada cilindro cuenta con cuatro válvulas: dos de admisión y dos de escape. Esta arquitectura permite un "llenado" y "vaciado" mucho más eficiente de la mezcla de aire y combustible en la cámara de combustión, lo que se traduce directamente en una mayor potencia y una respuesta más ágil del motor a altas revoluciones.
Los impulsores actuales del TC son una verdadera sinfonía de especificaciones técnicas que combinan robustez y performance.
Tabla Comparativa de Motores del TC
| Característica | Motor Multiválvulas (2015 - Presente) |
|---|---|
| Desarrollador | Oreste Berta |
| Cilindrada Máxima | 3100 cm³ |
| Potencia Estimada | 450 HP |
| Número de Válvulas | 24 (4 por cilindro) |
| Distribución | Doble Árbol de Levas a la Cabeza (DOHC) |
| Alimentación | Carburador |
El Trabajo Artesanal del Motorista: Un Ritual Post-Carrera
Detrás de cada victoria y de cada motor que ruge en la pista, hay un trabajo minucioso y casi artesanal por parte de los motoristas y preparadores. Figuras como Lucas Alonso, heredero de la escuela de Omar Wilke y multicampeón junto al equipo de Canapino, revelan la dedicación que requiere mantener estas plantas motrices en su punto óptimo.
Después de cada competencia, el motor se desarma por completo. El bloque viaja a la rectificadora para realizar trabajos de precisión como el bruñido de los cilindros, un proceso que garantiza la perfecta superficie para el sellado de los aros del pistón. Una vez de vuelta en el taller, cada pieza se lava y se somete a un exhaustivo control dimensional. Se mide cada cojinete, cada muñón del cigüeñal y cada perno para asegurar que todo esté dentro de las tolerancias exactas. Luego, comienza el armado del "semiarmado": se instala el cigüeñal, los cojinetes de bancada, el frente de distribución y se ajusta la luz de los aros en los pistones.

La Tapa de Cilindros: Precisión bajo Estricto Reglamento
Si el bloque es la base, la tapa de cilindros es el cerebro respiratorio del motor. En el TC, esta pieza está fuertemente reglamentada para mantener la paridad, por lo que debe ser estándar. Sin embargo, el trabajo sobre ella es fundamental. Los preparadores realizan un chequeo minucioso de los planos para asegurar un sellado perfecto con el bloque. Los asientos de las válvulas son controlados y, si es necesario, esmerilados para garantizar que no haya fugas de compresión, un factor crítico para la potencia. También se mide la carga de los resortes de válvula; aunque estos motores son menos exigentes con ellos que los antiguos varilleros, cualquier anomalía puede llevar a una falla catastrófica a 9000 RPM.
Puesta a Punto: La Sinfonía Final
Con la tapa de cilindros montada sobre el bloque, llega el momento de la puesta a punto fina. Se instalan los dos árboles de levas, uno para las válvulas de admisión y otro para las de escape. El siguiente paso es uno de los más críticos: regular la "luz de válvula" para cada uno de los 24 botadores, una tarea que requiere paciencia y precisión micrométrica. Una vez regulada, se realiza la puesta a punto de las levas entre sí y luego se sincroniza todo el conjunto con el cigüeñal mediante una correa de distribución y engranajes con correderas que permiten un ajuste exacto.
Finalmente, se trabaja en la carburación. A través de chicleres y emulsionadores, el motorista busca la relación estequiométrica ideal entre aire y nafta para cada circuito y condición climática, un arte que define en gran medida la respuesta y la velocidad final del auto.
El Desafío de Cada Circuito
El trabajo del motorista no termina en el taller. Cada autódromo presenta un desafío único. Circuitos de altísima velocidad como Rafaela, La Pampa o Buenos Aires son una prueba de fuego para la potencia y la fiabilidad. En estas fechas, el motor pasa a ser el factor más determinante, incluso por encima del chasis. Por otro lado, los circuitos patagónicos como Viedma o Neuquén, con su característica arenilla, representan un peligro constante. Un simple despiste puede hacer que una piedra ingrese al sistema y cause daños severos, poniendo a prueba no solo la preparación sino también la capacidad de los equipos para proteger sus valiosas plantas motrices.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuántas válvulas tiene un motor de Turismo Carretera?
- Un motor de TC actual tiene 24 válvulas. Al ser un motor de 6 cilindros, esto equivale a 4 válvulas por cilindro (2 de admisión y 2 de escape).
- ¿Qué potencia desarrollan estos motores?
- La potencia estimada de los motores multiválvulas del TC ronda los 450 HP (caballos de fuerza).
- ¿Cuándo se introdujeron los motores multiválvulas en el TC?
- Fueron introducidos oficialmente en la temporada 2015, marcando un cambio histórico en la categoría.
- ¿Por qué se realizó el cambio a motores multiválvulas?
- El cambio se impulsó para modernizar la tecnología, reducir los costos de mantenimiento al ser más fiables, y aumentar el rendimiento general de los autos.
- ¿Los motores del TC siguen usando carburadores?
- Sí, una de las particularidades que mantiene el TC es el uso de carburadores para la alimentación de combustible, lo que conserva un elemento tradicional y un desafío técnico para los preparadores.
En definitiva, el motor del Turismo Carretera es un fascinante ejemplo de cómo la tecnología moderna, encarnada en el diseño multiválvulas desarrollado por Oreste Berta, puede coexistir con el trabajo detallista y la pasión artesanal de los motoristas. Es la combinación perfecta entre la ingeniería de vanguardia y la tradición, un corazón de 24 válvulas que sigue haciendo vibrar a miles de fanáticos en cada autódromo del país.
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