23/10/2018
La temporada 2019 de la Fórmula 1 se presentaba como un año de transición y esperanza para muchos equipos, pero para la histórica escudería Williams Racing, se convirtió en una de las campañas más arduas y desafiantes de su laureada trayectoria. El protagonista de esta historia fue el Williams FW42, un monoplaza que nació con problemas y que luchó en la cola de la parrilla durante todo el campeonato. Con una alineación de pilotos que generaba gran expectación, compuesta por el prometedor debutante George Russell y el heroico Robert Kubica en su regreso a la competición, las expectativas se vieron rápidamente truncadas por una realidad implacable: el coche no era competitivo.

Un Comienzo Desastroso: Ausencia en Pretemporada
La primera señal de que algo no iba bien en Grove llegó antes incluso de que los motores rugieran en Barcelona para los tests de pretemporada. El equipo anunció que el FW42 no estaría listo para el inicio de las pruebas, un hecho casi sin precedentes en la era moderna de la Fórmula 1. Williams se vio obligado a perderse los dos primeros días completos de entrenamientos, un tiempo vital para cualquier equipo, pero absolutamente crítico para uno que buscaba recuperarse de una difícil temporada anterior. El coche finalmente hizo su debut en la pista a mitad del tercer día, con George Russell realizando las primeras vueltas de instalación. Este retraso fue un desastre logístico y de desarrollo que marcó el destino del coche para el resto del año.

Durante los días restantes de pruebas, el equipo se vio severamente limitado. Con una falta de piezas de repuesto y un programa de desarrollo que iba con un retraso abrumador, el trabajo en pista se centró principalmente en comprobaciones aerodinámicas básicas en lugar de buscar rendimiento o tandas largas de simulación de carrera. Al final de la pretemporada, las cifras eran desoladoras:
- El FW42 completó solo 567 vueltas, la menor cantidad de todos los equipos en la parrilla.
- Su mejor tiempo fue 1.9 segundos más lento que el mejor registro de los tests, marcado por el Ferrari de Sebastian Vettel.
- La diferencia con su competidor más cercano era de más de medio segundo, una eternidad en la Fórmula 1.
El panorama antes de viajar a Australia para la primera carrera era, cuanto menos, preocupante. El equipo no solo era lento, sino que también carecía de los datos y el kilometraje necesarios para entender su propia creación.
Problemas de Legalidad y un Debut para el Olvido
Como si el retraso y la falta de ritmo no fueran suficientes, el FW42 llegó a Melbourne con más problemas. Durante las verificaciones técnicas de la FIA en la pretemporada, se descubrió que varios elementos del coche, incluyendo partes de la suspensión delantera, los bargeboards y los retrovisores, no cumplían con el reglamento. Esto obligó al equipo a un rediseño apresurado de estas piezas antes de la primera carrera, consumiendo aún más recursos y tiempo que deberían haberse dedicado a mejorar el rendimiento.
El Gran Premio de Australia confirmó los peores temores. Durante las sesiones de práctica, el coche se mostró aún más lento en comparación con sus rivales de lo que había estado en Barcelona. La clasificación fue un duro golpe de realidad: George Russell y Robert Kubica ocuparon la última fila de la parrilla, con el británico por delante, pero a unos asombrosos tres segundos del McLaren de Carlos Sainz, que había sido eliminado en la Q1. La carrera no trajo consuelo alguno. Ambos pilotos cruzaron la línea de meta en las posiciones 16ª y 17ª, a varias vueltas del ganador y solo por delante de los tres coches que habían abandonado. Fue la confirmación de que Williams tenía el coche, por mucho, más lento de la parrilla.
Una Larga Travesía por el Desierto en Busca de un Punto
La primera mitad de la temporada fue un ejercicio de paciencia y resiliencia para todo el equipo. A pesar de la introducción de algunas mejoras, el FW42 seguía anclado en la parte trasera de la parrilla en cada Gran Premio. La diferencia con el resto de competidores era tan grande que rara vez los pilotos podían luchar directamente con alguien en pista.
El milagro, sin embargo, llegó en el caótico Gran Premio de Alemania en Hockenheim. En una carrera marcada por la lluvia intermitente y numerosos incidentes, la clave era mantenerse en pista y evitar errores. Ambos pilotos de Williams lograron llevar el coche hasta el final. Inicialmente, Kubica terminó 12º, pero la fortuna sonrió al equipo. Tras la carrera, los dos pilotos de Alfa Romeo, Kimi Räikkönen y Antonio Giovinazzi, que habían terminado 7º y 8º, recibieron una severa penalización de tiempo por el uso de ayudas electrónicas en la salida. Esta sanción los hizo caer en la clasificación, promoviendo a Robert Kubica a la 10ª posición. De esta forma, Williams conseguía su primer y único punto de la temporada 2019. No fue por mérito de velocidad, sino por fiabilidad y una pizca de suerte, pero supo a gloria en un año tan complicado.
Destellos de Progreso y Duros Golpes de Realidad
A pesar de la falta general de rendimiento, hubo momentos aislados que mostraron el espíritu de lucha del equipo. En el Gran Premio de Hungría, justo antes del parón veraniego, George Russell estuvo a punto de pasar a la Q2 por primera vez, demostrando un pequeño paso adelante en el rendimiento del coche. En carreras posteriores como Bélgica e Italia, ambos coches llegaron a salir entre los 15 primeros, aunque esto se debió a una cascada de penalizaciones en la parrilla para otros pilotos por cambios de motor, y no a un salto cualitativo del FW42.
Sin embargo, la realidad volvía a golpear con fuerza. En Singapur, George Russell tuvo que retirarse por una colisión. En la siguiente cita, en Rusia, el equipo sufrió su primer doble abandono desde 2018. Russell se estrelló contra las barreras por un problema de frenos, y el equipo tomó la difícil decisión de retirar a Kubica para conservar piezas, una medida que evidenciaba las limitaciones de recursos y la delicada situación que atravesaban. El final de la temporada siguió una tónica similar, con un accidente de Kubica en la clasificación de Japón que obligó a cambiar el chasis y lo condenó a salir desde el pitlane.
Análisis Técnico: ¿Qué Falló en el FW42?
El fracaso del Williams FW42 no puede atribuirse a un solo factor, sino a una confluencia de problemas. El principal fue un error fundamental en el concepto de diseño, especialmente en la aerodinámica. El coche carecía de carga aerodinámica y era impredecible de conducir, lo que minaba la confianza de los pilotos. El retraso en la producción fue un síntoma de problemas más profundos en la organización y los procesos de fabricación del equipo. Esta demora inicial creó un efecto dominó: menos tiempo en pista significaba menos datos, lo que a su vez dificultaba la comprensión y el desarrollo de un coche ya de por sí deficiente. Las limitaciones presupuestarias agravaron la situación, impidiendo la introducción de mejoras significativas y rápidas que pudieran corregir el rumbo a lo largo de la temporada.
Tabla Comparativa: Rendimiento en Pretemporada 2019
| Equipo | Vueltas Completadas | Diferencia con el Mejor Tiempo |
|---|---|---|
| Mercedes-AMG Petronas | 1190 | +0.003s |
| Scuderia Ferrari | 997 | 0.000s (Mejor tiempo) |
| Red Bull Racing | 833 | +0.572s |
| Williams Racing | 567 | +1.926s |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Por qué el Williams FW42 fue tan lento?
- La lentitud del FW42 se debió a una combinación de factores: un concepto aerodinámico fundamentalmente erróneo, un retraso en su producción que le hizo perderse días clave de pretemporada y limitaciones presupuestarias que impidieron un desarrollo efectivo durante el año.
- ¿Quiénes fueron los pilotos del Williams FW42 en 2019?
- La alineación de pilotos estaba formada por el debutante británico George Russell, campeón de la Fórmula 2 en 2018, y el polaco Robert Kubica, que regresaba como piloto titular a la Fórmula 1 tras su grave accidente de rally en 2011.
- ¿Cuántos puntos consiguió el equipo Williams en 2019?
- El equipo sumó un único punto en toda la temporada. Fue obtenido por Robert Kubica gracias a su 10º puesto en el caótico Gran Premio de Alemania, tras las sanciones a los pilotos de Alfa Romeo.
- ¿Fue el FW42 el peor coche de la historia de Williams?
- En términos de resultados y competitividad, la temporada 2019 con el FW42 es considerada una de las peores, si no la peor, en la ilustre historia del equipo Williams Racing, finalizando en 10ª y última posición en el Campeonato de Constructores.
Conclusión: Una Lección de Resiliencia
El Williams FW42 pasará a la historia no por sus logros, sino como el símbolo de un punto de inflexión para la escudería de Grove. Fue una temporada dolorosa que expuso las debilidades estructurales y financieras del equipo. Sin embargo, también fue una prueba de fuego para la resiliencia de cada miembro del personal, desde los mecánicos hasta los pilotos. Para George Russell, fue un año de aprendizaje en las condiciones más difíciles imaginables, donde pudo demostrar su talento superando consistentemente a su compañero. Para Robert Kubica, conseguir ese único punto fue una recompensa a su increíble perseverancia. El FW42 fue un coche para el olvido en la pista, pero una lección inolvidable que obligó a Williams a iniciar una profunda reestructuración para intentar volver al lugar que su historia merece.
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