13/07/2022
En el exclusivo universo de Ferrari, donde la tradición y la innovación libran una batalla constante, pocos modelos han generado tanto debate y sorpresa como el Ferrari FF. Presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2011, este vehículo no era simplemente un nuevo Cavallino Rampante; era una declaración de intenciones, una audaz reinterpretación de lo que un Gran Turismo de Maranello podía ser. Con su carrocería tipo 'shooting brake', cuatro plazas reales y, por primera vez en la historia de la marca, un sistema de tracción a las cuatro ruedas, el FF rompió todos los moldes. Fue un coche polarizante, amado por unos y cuestionado por otros, pero cuya genialidad y relevancia están siendo revalorizadas por el tiempo y el mercado.

Rompiendo Moldes: El Nacimiento del Ferrari Four
El nombre 'FF' es un acrónimo de Ferrari Four, una denominación que encapsula sus dos características más disruptivas: cuatro plazas y tracción a las cuatro ruedas. Aunque Ferrari había coqueteado con el concepto de 'shooting brake' en el pasado, la mayoría fueron creaciones únicas y experimentales, como el legendario 250 GT 'Breadvan' de 1962. Sin embargo, lanzar un modelo de producción en serie con esta configuración era un riesgo calculado. El diseño, fruto de la colaboración entre Pininfarina y Flavio Manzoni, buscaba fusionar la elegancia de un GT con una versatilidad nunca antes vista en un Ferrari.
El resultado fue una silueta inconfundible. Larga, baja y musculosa, con un frontal agresivo marcado por una parrilla prominente y faros alargados que no dejaron a nadie indiferente. Pero más allá de la estética, la verdadera revolución estaba en su concepto. Ferrari había creado un superdeportivo capaz de llevar a cuatro adultos y su equipaje con comodidad, sin importar si el destino era un circuito de carreras o una estación de esquí en los Alpes. Era el Ferrari para todas las estaciones, el coche que no necesitaba quedarse en el garaje cuando las condiciones meteorológicas se complicaban.
Corazón V12 y una Mecánica Revolucionaria
Bajo el largo capó del FF se esconde una obra maestra de la ingeniería: un motor F140 de V12 atmosférico de 6.3 litros. Esta imponente mecánica, la de mayor cilindrada para un coche de producción de Ferrari en su momento, entrega unos impresionantes 651 caballos de potencia. El sonido, como es de esperar, es una sinfonía mecánica que eriza la piel, un rugido puro que define la esencia de la marca.
Pero la verdadera innovación técnica residía en su sistema de tracción total, bautizado como 4RM. A diferencia de los sistemas convencionales, el 4RM de Ferrari era increíblemente ligero y complejo. En condiciones normales, el FF se comporta como un Ferrari de pura cepa, enviando el 100% de la potencia al eje trasero a través de una rapidísima caja de cambios F1 de doble embrague y 7 velocidades. Sin embargo, cuando los sensores detectan una pérdida de tracción, una segunda caja de cambios de 2 velocidades, ubicada en la parte delantera del motor, se activa para enviar hasta un 20% del par a las ruedas delanteras. Este diseño permitía mantener el carácter de un deportivo de propulsión trasera, pero con el plus de seguridad y motricidad de la tracción integral cuando era realmente necesario, evitando el subviraje típico de muchos coches AWD.
Prestaciones de Superdeportivo, Practicidad Inesperada
Las cifras del Ferrari FF hablan por sí solas y acallan cualquier duda sobre su linaje deportivo. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3.7 segundos (0-60 mph en 3.5s) y alcanzar una velocidad máxima de 335 km/h (208 mph). Para ponerlo en perspectiva, su aceleración era superior a la de mitos como el 288 GTO, el F40 y el F50, y se quedaba a solo medio segundo del todopoderoso Enzo. El conductor, además, puede ajustar la suspensión magnética (Manettino) en cinco configuraciones diferentes para adaptar el comportamiento del coche a su estilo de conducción o a las condiciones de la carretera.
Sin embargo, donde el FF realmente se desmarca es en su habitabilidad. A diferencia de otros 2+2 en los que las plazas traseras son meramente testimoniales, el FF ofrece dos asientos traseros individuales capaces de acomodar a adultos de estatura media con un nivel de confort sorprendente. El acceso se facilita mediante unas palancas de aluminio que deslizan los asientos delanteros. El maletero, con 450 litros de capacidad (16 pies cúbicos), es más que respetable para un coche de sus características, y puede ampliarse hasta los 800 litros (28 pies cúbicos) abatiendo los respaldos traseros, una cifra digna de un hatchback compacto.
Tabla Comparativa: Ferrari FF vs. su Sucesor
Para entender su evolución, es útil compararlo con el modelo que lo reemplazó, el GTC4Lusso, que refinó la fórmula del FF.

| Modelo | Motor | Potencia | 0-100 km/h | Velocidad Máxima | Plazas |
|---|---|---|---|---|---|
| Ferrari FF (2011-2016) | 6.3L V12 | 651 CV | 3.7 s | 335 km/h | 4 |
| Ferrari GTC4Lusso (2016-2020) | 6.3L V12 | 690 CV | 3.4 s | 335 km/h | 4 |
El Mercado Habla: ¿De Exótico Usado a Clásico de Colección?
Con un precio de salida que rondaba los 300.000 dólares (más un promedio de 45.000 en opciones), el FF era un vehículo para una clientela muy selecta. Entre 2011 y 2016 se fabricaron únicamente 2.291 unidades, una cifra baja que lo convierte en un coche relativamente raro. Tras su cese de producción, como ocurre con muchos GT de Ferrari, sufrió una depreciación significativa, convirtiéndose en una opción "asequible" dentro del mercado de V12 de segunda mano, con precios que se movían en el rango de los 150.000 a 180.000 dólares para unidades en excelente estado.
Sin embargo, el panorama está cambiando drásticamente. Recientemente, una unidad de 2015 en estado de concurso, con apenas 90 millas en el odómetro y una lista de opciones que sumaba casi 200.000 dólares a su precio original, se vendió en una subasta de RM Sotheby's por la asombrosa cifra de 324.000 dólares, pulverizando su estimación previa. Este evento no es un caso aislado, sino una señal clara de que el mercado está empezando a valorar la singularidad y la importancia histórica del FF. Coleccionistas y entusiastas, especialmente de generaciones más jóvenes como los Gen X, aprecian su combinación única de prestaciones de superdeportivo y usabilidad diaria, un concepto que se adelantó a la era de los SUV de ultra-lujo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuánto costaba un Ferrari FF nuevo?
El precio base de un Ferrari FF en su lanzamiento era de aproximadamente 302.450 dólares. Sin embargo, la mayoría de las unidades se vendían con una media de 45.000 dólares en extras, elevando considerablemente el precio final.
¿Cuántos Ferrari FF se fabricaron?
Se produjeron un total de 2.291 unidades del Ferrari FF entre los años 2011 y 2016, lo que lo convierte en un modelo bastante exclusivo en comparación con la producción actual de la marca.
¿Qué significa 'FF' en Ferrari FF?
FF es el acrónimo de 'Ferrari Four', que hace referencia a sus cuatro asientos y a su sistema de tracción a las cuatro ruedas.
¿Es el Ferrari FF un buen coche para el día a día?
Sí, por su diseño, es uno de los Ferrari más prácticos jamás construidos. Sus cuatro plazas reales, su maletero funcional y la tracción total 4RM lo hacen perfectamente utilizable a diario y en diversas condiciones climáticas. No obstante, no hay que olvidar que su mantenimiento y costes de operación son los de un superdeportivo con motor V12.
¿Cuánto cuesta un Ferrari FF de 2015 hoy en día?
El precio varía enormemente según el estado, el kilometraje y el historial. Las unidades con un uso regular pueden encontrarse a partir de unos 150.000 dólares, pero los ejemplares de bajo kilometraje y especificaciones deseables, considerados de colección, ya han demostrado poder superar los 300.000 dólares en subastas.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ferrari FF: El V12 familiar de Maranello puedes visitar la categoría Automovilismo.

