What car chases the DB10 in Spectre?

Jaguar C-X75: El Villano de Spectre

31/10/2019

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Las calles de Roma, iluminadas por la noche, se convirtieron en el escenario de una de las persecuciones más memorables de la historia del cine moderno. En la película de 2015, Spectre, James Bond, al volante de su exclusivo Aston Martin DB10, es cazado sin piedad por una bestia anaranjada, un superdeportivo de líneas afiladas y presencia imponente. Ese coche, conducido por el formidable villano Mr. Hinx, no era otro que el Jaguar C-X75. Pero la historia de este vehículo es mucho más profunda y fascinante que su aparición en la pantalla grande. Es la crónica de un sueño tecnológico, una promesa de futuro que rozó la producción en serie para luego desvanecerse, solo para renacer como un inolvidable ícono cinematográfico. Este no es solo el coche del villano; es la historia de uno de los grandes "qué hubiera pasado si" del mundo del motor.

Índice de Contenido

El Nacimiento de una Leyenda: El Concepto C-X75

Todo comenzó como una visión audaz para el futuro del automovilismo. Jaguar presentó el C-X75 como un prototipo conceptual, un escaparate de lo que la marca británica era capaz de imaginar. Su tren motriz era algo sacado de la ciencia ficción: en lugar de un motor de combustión tradicional, el concepto original estaba propulsado por cuatro potentes motores eléctricos de 145 kW (194 hp) cada uno, uno para cada rueda. Juntos, generaban una asombrosa potencia total de 780 caballos de fuerza y un par motor descomunal de 1,600 N·m. Esta configuración permitía una tracción total inteligente y una capacidad de vectorización de par que prometía un manejo sin precedentes.

What car chases the DB10 in Spectre?
A Jaguar C-X75 (painted in dark orange) appears in the 2015 James Bond film Spectre as Mr. Hinx's car (licensed ROMA 860K). It takes part in a car chase around Rome against James Bond, who drives an Aston Martin DB10. Jaguar supplied seven examples to the filmmakers.

Pero la verdadera joya de la corona, la pieza que lo distinguía de cualquier otro superdeportivo híbrido, eran las dos microturbinas de gas desarrolladas por Bladon Jets. Estas no impulsaban directamente las ruedas, sino que actuaban como generadores de a bordo, recargando el paquete de baterías de iones de litio de 15 kWh y extendiendo la autonomía del vehículo hasta unos increíbles 900 kilómetros. Podían funcionar con una variedad de combustibles, desde diésel hasta biocombustibles, haciendo del C-X75 un prodigio de la eficiencia y la versatilidad. Las cifras de rendimiento proyectadas eran igualmente impresionantes: una velocidad máxima de 330 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 2.9 segundos. El diseño no se quedaba atrás, con un chasis de aluminio inspirado en la industria aeroespacial y una aerodinámica activa, incluyendo un alerón trasero que se desplegaba para generar más de 200 kg de carga aerodinámica a alta velocidad.

Del Sueño a la Realidad: El Camino Hacia la Producción

El impacto del C-X75 fue tan grande que Jaguar, animada por la aclamación universal, anunció en mayo de 2011 planes para llevarlo a producción. Se asociaron con una de las firmas de ingeniería más respetadas del automovilismo, Williams Advanced Engineering, para fabricar una serie limitada de 250 unidades. El proyecto formaba parte de una inversión masiva de Jaguar Land Rover para lanzar 40 nuevos productos y consolidar su posición en el mercado de lujo y alto rendimiento.

Sin embargo, para la versión de producción se tuvieron que hacer concesiones realistas. Las revolucionarias pero complejas y costosas microturbinas de gas fueron descartadas. En su lugar, el C-X75 de producción montaría un sistema híbrido enchufable más convencional, aunque igualmente avanzado. El corazón del coche sería un motor de gasolina de 1.6 litros, pero no uno cualquiera: estaría doblemente sobrealimentado, con un turbocompresor y un supercargador, para exprimir más de 500 caballos de fuerza a un régimen de giro altísimo. Este motor de combustión se complementaría con dos motores eléctricos, uno en cada eje, manteniendo la tracción total y un rendimiento explosivo. Los objetivos seguían siendo estratosféricos: una velocidad máxima superior a los 320 km/h, un 0 a 100 km/h en menos de tres segundos y una autonomía en modo puramente eléctrico de unos 50 kilómetros.

Un Final Inesperado: La Cancelación del Proyecto

Cuando todo parecía encaminado y el mundo del motor esperaba con ansias la llegada de este superdeportivo, llegó la noticia que nadie quería oír. En diciembre de 2012, Jaguar anunció oficialmente la cancelación del proyecto C-X75. La razón fue puramente económica. La Gran Recesión había dejado profundas cicatrices en la economía mundial, y la marca consideró que lanzar un superdeportivo con un precio estimado entre 800,000 y 1 millón de libras esterlinas era un riesgo demasiado grande en ese clima de incertidumbre.

A pesar de la cancelación, el trabajo no fue en vano. Jaguar decidió completar el desarrollo de cinco prototipos funcionales para seguir probando y validando la tecnología. Estos prototipos, con su motor 1.6L y su sistema híbrido, alcanzaron una potencia combinada de 850 hp y demostraron ser increíblemente rápidos, llegando a los 322 km/h en pruebas. El legado del C-X75 pervivió, ya que gran parte de su lenguaje de diseño y sus avances tecnológicos influyeron directamente en modelos posteriores de la marca, como el aclamado deportivo F-Type y el revolucionario SUV eléctrico I-Pace.

Resurrección en la Gran Pantalla: El C-X75 en "Spectre"

Aunque el sueño de verlo en las calles se había desvanecido, el destino le tenía reservado un papel estelar. Los cineastas de la saga James Bond buscaban un coche a la altura del Aston Martin DB10 de Bond, y el C-X75 era el candidato perfecto: exótico, agresivo y con una historia fascinante. Así, el superdeportivo cancelado renació para convertirse en el coche del villano Mr. Hinx en Spectre.

Sin embargo, los coches utilizados en el rodaje no eran los complejos prototipos híbridos. Para soportar las duras exigencias de las acrobacias cinematográficas, se necesitaba algo más robusto, fiable y fácil de reparar. Jaguar, en colaboración de nuevo con Williams, construyó un total de siete coches específicamente para la película. Estos vehículos de acrobacia mantenían la impresionante apariencia del concepto original, pero bajo su piel eran bestias completamente diferentes. Se construyeron sobre un chasis tubular de acero, con especificaciones de un coche del Campeonato Mundial de Rally (WRC), y en lugar del sofisticado sistema híbrido, se les instaló un motor mucho más tradicional pero brutal: un V8 de 5.0 litros sobrealimentado, el mismo que se encuentra en otros modelos de alto rendimiento de Jaguar, como el F-Type R. Este motor, con su sonido gutural y su entrega de potencia salvaje, era perfecto para el personaje de Hinx y para las espectaculares escenas de persecución por Roma.

Tabla Comparativa: Las Caras del C-X75

Para entender mejor las diferencias entre las distintas versiones de este icónico coche, aquí tienes una tabla comparativa:

CaracterísticaConcepto Original (2010)Prototipo de Desarrollo (2012)Versión de "Spectre" (2015)
Motor Principal4 motores eléctricos + 2 microturbinas de gas1.6L 4 cilindros (Turbo + Supercargador) + 2 motores eléctricos5.0L V8 Sobrealimentado
Potencia Combinada780 hp850 hp~550 hp (estimado)
ChasisAluminio de inspiración aeroespacialMonocasco de fibra de carbonoEstructura tubular de acero (especificación WRC)
Unidades Producidas1 (conceptual)57 (para la película)

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué coche persigue al Aston Martin DB10 en Spectre?

El coche que persigue al Aston Martin de James Bond es el Jaguar C-X75. Aunque en la película es el coche del villano, en la vida real es un aclamado superdeportivo conceptual que lamentablemente nunca llegó a producción en serie.

¿Se puede comprar un Jaguar C-X75?

No, el coche nunca se vendió al público general. Solo existen los cinco prototipos de desarrollo y los siete coches de acrobacia de la película. Ocasionalmente, alguna de estas unidades ha salido a subasta, alcanzando precios de coleccionista astronómicos y siendo accesibles solo para un grupo muy reducido de afortunados.

¿El motor del C-X75 de la película era el de turbinas de gas?

No. El revolucionario sistema de microturbinas solo existió en el primer coche conceptual. Los vehículos utilizados para la filmación de Spectre fueron equipados con un motor V8 de 5.0 litros sobrealimentado, mucho más robusto y fiable para las exigencias de las acrobacias y persecuciones.

¿Por qué Jaguar canceló un proyecto tan prometedor?

La decisión se tomó en 2012 debido a la crisis económica mundial. La compañía determinó que el mercado no era favorable para lanzar un superdeportivo con un precio que rondaría el millón de libras, por lo que decidieron cancelar el proyecto para evitar un posible fracaso comercial, a pesar del enorme potencial técnico y de diseño del coche.

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