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DAF Dakar: La bestia de 1200 CV y 200 km/h

10/03/2020

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Existen momentos en la historia del automovilismo que trascienden el tiempo y se convierten en leyendas inmortales. Imágenes que quedan grabadas en la retina de los aficionados para siempre. Una de ellas, quizás la más inverosímil y espectacular, tuvo lugar en el corazón del desierto africano durante el Rally Dakar de 1988: un camión monstruoso, un DAF de más de 10 toneladas, adelantando a fondo a uno de los coches más rápidos de la competición, el Peugeot 405 T16 del campeón Ari Vatanen. Ambos vehículos, en un duelo épico, superaban los 200 km/h sobre la arena. No era una ilusión, era la culminación del sueño de un hombre y la máxima expresión de una era dorada y salvaje del motorsport.

Índice de Contenido

El Sueño de un Millonario Holandés

Para entender cómo se llegó a esta icónica imagen, debemos viajar a la década de los 80, una época de excesos y experimentación en el mundo de la competición. Eran los años de los salvajes Grupo B en el Mundial de Rally, los potentes Grupo C en la resistencia y, por supuesto, los camiones del Dakar. En este contexto de potencia desmedida y pocas restricciones, surgió la figura de Jan De Rooy, un adinerado empresario holandés, propietario de una de las mayores empresas de transporte de Europa. Apasionado por el motor y contagiado por la fiebre del momento, De Rooy se fijó un objetivo que para muchos era una auténtica locura: ganar la clasificación general del Rally Dakar con un camión, derrotando a los ágiles y potentes coches.

How fast is the DAF Dakar truck?
Its eternal torque made it an unbeatable contender in the dunes. It went from 0 to 100 km / h in 8.5 seconds and had a self-limited top speed of 220 km / h. In that edition, he entered two units. One of them was driven by his friend Theo Van de Rijt and it was to serve as an assistant to the other, driven by De Rooy.

Su aventura comenzó en 1982 con un DAF convencional de apenas 200 CV. Aunque tuvo que abandonar, la experiencia le convenció de que su sueño, aunque difícil, era posible. Año tras año, perfeccionó su concepto, invirtiendo su fortuna y su ingenio en crear auténticos monstruos mecánicos capaces de dominar el desierto. Lo que hoy podría parecer una extravagancia, en aquel entonces, con un reglamento técnico muy permisivo, era un desafío plausible.

La Evolución de los Monstruos del Desierto

La perseverancia de De Rooy lo llevó a crear una serie de prototipos cada vez más extremos y potentes. Su camino hacia la bestia definitiva estuvo lleno de experimentos audaces y algunos fracasos relativos que, sin embargo, construyeron su leyenda.

Los Primeros Experimentos

Tras sus primeros intentos y motivado por resultados modestos, De Rooy comenzó a experimentar. Su primera gran creación fue el DAF 'Tweekoppige Monster' (Monstruo de dos cabezas). Este increíble vehículo contaba con dos cabinas (una en cada extremo) y dos motores, uno por cada eje, que sumaban unos 800 CV. Aunque su diseño era espectacular y se convirtió en un ícono, no logró terminar la carrera. A pesar de ello, la semilla de la idea bimotor ya estaba plantada.

Los Turbo Twin

El concepto evolucionó hacia los 'Turbo Twin'. El primero, un DAF F3300, montaba dos motores: uno delantero de 420 CV para el eje trasero y otro de 340 CV para el delantero. Con esta máquina, ganó su categoría, pero una penalización de quince horas por reparaciones no permitidas lo relegó al segundo puesto.

En 1986, con el apoyo oficial de la fábrica DAF, nació el DAF FAV 3600 Turbo Twin I. Esta nueva evolución contaba con dos motores turboalimentados que, juntos, entregaban 1000 CV. Con un peso de 10.5 toneladas y una carga mínima, era capaz de alcanzar los 200 km/h. Este camión demostró ser competitivo contra los coches, manteniéndose en el Top 10 de la general hasta que la rotura del eje delantero a tres etapas del final truncó sus esperanzas.

Un año después, en 1987, llegó el Turbo Twin II. Con modificaciones para reducir el peso en una tonelada y mejoras aerodinámicas, De Rooy dominó de forma aplastante la categoría de camiones, aunque no logró meterse entre los diez primeros de la general. Era el preludio de lo que estaba por venir.

El Nacimiento de la Bestia: DAF Turbo Twin X1

Finalmente, para el Dakar de 1988, el equipo De Rooy presentó su creación definitiva: el DAF Turbo Twin X1. Este no era solo un camión, era un misil diseñado para el desierto. La ficha técnica era simplemente demencial:

  • Dos motores de 11.6 litros y seis cilindros, cada uno con tres turbocompresores.
  • Potencia total: Aproximadamente 1200 CV.
  • Par motor: Unos 4700 Nm.
  • Transmisión: Dos cajas de cambios automáticas sincronizadas, operadas con una sola palanca.
  • Aceleración: 0 a 100 km/h en 8.5 segundos.
  • Velocidad máxima: Autolimitada a 220 km/h.

Era una obra de ingeniería extrema, un vehículo con un par motor casi infinito que lo hacía imbatible en las dunas y una velocidad punta que le permitía competir de tú a tú con cualquier coche. Para esa edición, se inscribieron dos unidades: una para Jan De Rooy y otra para su compañero Theo Van de Rijt, que serviría de asistencia rápida.

Tabla Comparativa de la Evolución DAF

ModeloPotencia (CV Aprox.)MotoresHito Destacado
Tweekoppige Monster8002Concepto de doble cabina y doble motor.
Turbo Twin I10002Luchó en el Top 10 de la general.
Turbo Twin II1000+2Victoria aplastante en la categoría de camiones.
Turbo Twin X112002Protagonizó el adelantamiento a Vatanen.

1988: El Duelo Inmortal en el Desierto

Fue en esa edición de 1988 cuando se produjo la magia. Las imágenes, captadas desde un helicóptero, son historia del deporte. En una de las rápidas pistas del desierto, el DAF X1 de Jan De Rooy alcanza al Peugeot 405 T16 del legendario Ari Vatanen, vigente campeón. Lejos de apartarse, De Rooy se pega a la zaga del coche, y en una recta interminable, pisa el acelerador a fondo. El gigante de 10 toneladas y 1200 CV comienza a ganar terreno, el rugido de sus dos motores atronando en el desierto, hasta que finalmente se pone en paralelo y completa el adelantamiento a más de 200 km/h. Vatanen, incrédulo, solo pudo ver cómo la mole holandesa se alejaba. El sueño de De Rooy se había hecho realidad de la forma más espectacular posible.

La Tragedia que Puso Fin al Sueño

La euforia, sin embargo, duró poco. El Rally Dakar es la carrera más dura del mundo, y siempre recuerda su crueldad cuando menos se espera. Pocos días después de la hazaña de De Rooy, en la etapa entre Djabo y Agadez, cerca del desierto de Ténéré, la tragedia golpeó al equipo. El DAF X1 de su compañero, Theo Van de Rijt, sufrió un brutal accidente. Tras saltar una duna a una velocidad cercana a los 200 km/h, el camión aterrizó de forma violenta y dio seis vueltas de campana.

El impacto fue devastador. El copiloto, Kees Van Loevez, salió despedido a través del parabrisas y falleció en el acto. El piloto y el mecánico resultaron gravemente heridos. La noticia cayó como un mazazo en el equipo. Jan De Rooy, que en ese momento marchaba quinto en la clasificación general y luchaba por la victoria absoluta, tomó la única decisión posible: retiró a su equipo de la carrera en señal de duelo. Su sueño se desvaneció para siempre en la arena del desierto.

El Legado del Gigante del Desierto

El accidente tuvo consecuencias drásticas. La organización del Dakar, la TSO, prohibió la participación de la categoría de camiones prototipo (T4) a partir de la siguiente edición, imponiendo severas limitaciones de velocidad que perduran hasta hoy. La era de los 'monstruos' de más de 1000 CV había llegado a su fin de la forma más trágica.

A pesar del final abrupto, el legado del DAF Turbo Twin X1 y de Jan De Rooy es imborrable. Representan una época de romanticismo, de ingeniería sin límites y de una ambición desmedida por conquistar el desafío más grande. Aquel adelantamiento a 200 km/h no fue solo una anécdota, fue la demostración de que, a veces, los sueños más locos pueden hacerse realidad, aunque sea solo por un instante fugaz en la inmensidad del desierto.


Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué velocidad máxima alcanzó el camión DAF del Dakar?

El DAF Turbo Twin X1 de 1988 tenía una velocidad máxima autolimitada a 220 km/h. Durante el famoso adelantamiento a Ari Vatanen, se estima que ambos vehículos superaron los 200 km/h sobre la arena.

¿Quién era Jan De Rooy?

Jan De Rooy fue un empresario y piloto holandés, dueño de una gran compañía de transportes. Su gran pasión y sueño era ganar el Rally Dakar en la clasificación general con un camión construido por él mismo, compitiendo directamente contra los coches.

¿Por qué se prohibieron estos camiones en el Dakar?

Tras el trágico accidente mortal del DAF de Theo Van de Rijt en el Dakar de 1988, la organización decidió prohibir la categoría de prototipos de camiones (T4) e imponer estrictos límites de velocidad para todos los camiones en futuras ediciones por motivos de seguridad.

¿Realmente un camión adelantó a un coche a 200 km/h?

Sí. El suceso está documentado en vídeo y es uno de los momentos más icónicos de la historia del Rally Dakar. El DAF Turbo Twin X1 de Jan De Rooy adelantó al Peugeot 405 T16 de Ari Vatanen a una velocidad superior a los 200 km/h durante la edición de 1988.

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