24/08/2021
En la turbulenta década de los 60, el panorama automotriz estadounidense era un campo de batalla. Por un lado, los muscle cars puros y duros luchaban por la supremacía en los semáforos; por otro, el segmento de los "personal luxury cars" ofrecía una escapatoria opulenta y confortable. En medio de esta encrucijada, Ford tomó una decisión audaz con su icónico Thunderbird. Para su quinta generación (1967-1971), el pájaro de trueno mudó de piel, creciendo en tamaño y lujo de una forma nunca antes vista. Pero entre tanto cromo y confort, surge una pregunta que resuena entre los aficionados: con la llegada del modelo de 1968 y su nuevo motor, ¿era el Thunderbird un coche realmente rápido?

Un Cambio Radical: El Nacimiento del "Glamour Bird"
Para entender el Thunderbird del '68, primero hay que mirar a su predecesor inmediato de 1967. Ford, viendo el éxito estratosférico del Mustang, decidió reposicionar al Thunderbird en un escalón superior, alejándolo de la deportividad pura y acercándolo al territorio de Lincoln. Se abandonó la construcción monocasco en favor de un chasis de largueros y travesaños, una técnica clásica para aislar a los ocupantes del ruido y las vibraciones del camino. El coche era, en una palabra, inmenso.
El diseño fue una ruptura total con el pasado. La característica más distintiva era su frontal, una parrilla ancha y profunda que parecía una "boca de pez" (fishmouth), con los faros ocultos tras una compuerta que se integraba en la misma. Los laterales adoptaron el popular estilo "botella de Coca-Cola", con una línea de cintura que se elevaba drásticamente tras las puertas. En la zaga, unas luces traseras que abarcaban todo el ancho del vehículo, con intermitentes secuenciales, le daban una firma lumínica inconfundible. Incluso se introdujo una versión de cuatro puertas con apertura tipo "suicida" para las traseras, un guiño directo a los lujosos Lincoln Continental. El mensaje era claro: el Thunderbird ahora era sinónimo de lujo y declaración de estatus.

1968: El Despertar de la Bestia con el Thunder Jet 429
Si 1967 fue el año del cambio estético y filosófico, 1968 fue el año en que el Thunderbird recibió el corazón de un verdadero atleta. Ford introdujo el nuevo motor V8 de la serie 385: el legendario Thunder Jet 429. Con una cilindrada de 7.0 litros y alimentado por un carburador de cuatro cuerpos (4V), este motor era una obra de ingeniería diseñada para mover con soltura masas considerables.
Oficialmente, Ford declaró una potencia de 360 caballos (SAE gross). Es importante entender que esta medición de la época era optimista, ya que se realizaba con el motor en un banco de pruebas sin accesorios como el alternador o la bomba de agua. Aun así, la cifra era monumental. Este propulsor transformó por completo el carácter del coche. A pesar de su mayor tamaño y peso en comparación con generaciones anteriores, el Thunderbird de 1968 se convirtió en uno de los más rápidos y veloces jamás fabricados.
Entonces, ¿qué tan rápido era? Aunque no era un coche de carreras, sus cifras eran impresionantes para un vehículo de lujo de más de dos toneladas. Era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 8 segundos y recorrer el cuarto de milla en el rango de los 15 segundos. No era el más rápido en una pista de carreras, pero en una autopista o en una aceleración en línea recta, este gigante podía sorprender a más de un muscle car que osara subestimarlo. Era la combinación perfecta de un crucero de lujo con la capacidad de desatar un poder brutal cuando se le exigía.
Tabla Comparativa de Motores (Quinta Generación)
| Año del Modelo | Motor | Cilindrada (L) | Potencia (HP SAE Gross) | Característica Principal |
|---|---|---|---|---|
| 1967 | FE 390 V8 | 6.4 L | 315 | Motor estándar, buen torque. |
| 1967 | FE 428 V8 | 7.0 L | 345 | Opción de alto rendimiento "Police Interceptor". |
| 1968-1971 | FE 390 V8 | 6.4 L | 265-280 | Motor base (potencia ajustada). |
| 1968-1971 | 385 "Thunder Jet" 429 V8 | 7.0 L | 360 | La joya de la corona, combinación de lujo y velocidad. |
El Equilibrio entre Confort y Prestaciones
A pesar de su formidable motor, el Thunderbird '68 nunca pretendió ser un deportivo. Su chasis y suspensión estaban calibrados para ofrecer una marcha suave y silenciosa, absorbiendo las imperfecciones del asfalto como si no existieran. En las curvas, el balanceo de la carrocería era notorio y la dirección, muy asistida, no transmitía las sensaciones de un coche deportivo. Su hábitat natural eran las largas y rectas autopistas interestatales, donde podía devorar kilómetros con una comodidad imperial y un silencio de marcha envidiable.
El interior reforzaba esta filosofía. Un cuadro de instrumentos con relojes individuales, una consola central que fluía hacia los asientos traseros tipo "lounge" y una consola de techo con luces de advertencia creaban una atmósfera similar a la cabina de un avión privado. El Thunderbird no era un coche para atacar un puerto de montaña, era un coche para llegar a un destino con estilo, comodidad y, si era necesario, una velocidad endiablada.
Evolución Posterior y Legado
Los años 1969, 1970 y 1971 vieron cambios principalmente estéticos. El más notable llegó en 1970, cuando Semon "Bunkie" Knudsen, ex-ejecutivo de GM y entonces presidente de Ford, impuso un rediseño frontal con una prominente protuberancia en forma de "pico de pájaro", un rasgo de estilo que generó opiniones divididas pero que sin duda le dio una personalidad única. El motor Thunder Jet 429 siguió siendo la opción de alto rendimiento, consolidando el legado de esta generación como la era de los "Glamour Birds": grandes, ostentosos y sorprendentemente potentes.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Qué tan rápido era exactamente el Ford Thunderbird de 1968?
- Con el motor 429 V8, podía acelerar de 0 a 100 km/h en unos 8 segundos. Era una cifra muy respetable y veloz para un coche de su enorme tamaño y peso, enfocado principalmente en el lujo.
- ¿El Thunderbird de 1968 puede considerarse un "muscle car"?
- Es un tema de debate. Tenía un motor digno de cualquier muscle car, pero su chasis, peso, suspensión y enfoque general en el confort lo sitúan más correctamente en la categoría de "Personal Luxury Car". Se podría definir como un "muscle car de etiqueta".
- ¿Por qué Ford hizo el Thunderbird tan grande en esta generación?
- La principal razón fue para diferenciarlo claramente del Ford Mustang. Al hacer el Thunderbird más grande y lujoso, Ford podía competir en dos segmentos diferentes sin que sus propios productos se canibalizaran, apuntando al mercado de lujo que demandaba más tamaño y confort.
- ¿Cuál fue el motor más potente ofrecido en esta generación?
- El motor más potente fue el 385 series "Thunder Jet" 429 V8 de 7.0 litros, que producía 360 caballos de fuerza (SAE gross) y estuvo disponible desde 1968 hasta 1971.
En conclusión, la respuesta a la pregunta inicial es un rotundo sí. El Ford Thunderbird de 1968, especialmente equipado con el motor Thunder Jet 429, era un coche decididamente rápido. No era la velocidad ágil y nerviosa de un deportivo, sino la velocidad imponente y arrolladora de un transatlántico con motores de lancha de carreras. Fue la encarnación perfecta de una era en la que el automovilismo americano no pedía disculpas por su tamaño, su sed de gasolina o su capacidad para combinar el lujo más opulento con una aceleración que dejaba sin aliento. Fue, en definitiva, un guante de terciopelo que escondía un puño de acero.
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