15/10/2018
Cuando se piensa en el agente secreto más famoso del mundo, James Bond, es imposible no evocar la imagen de un coche específico: un Aston Martin. Esta asociación, forjada en la plata de la gran pantalla hace casi sesenta años, ha trascendido el mero emplazamiento de producto para convertirse en una simbiosis cultural. El coche no es solo un medio de transporte para el agente 007; es una extensión de su personalidad, un arsenal sobre ruedas y un ícono de estilo británico. A lo largo de 26 películas y múltiples actores, la silueta de un Aston Martin ha sido una constante, una promesa de elegancia, peligro y sofisticación. Exploraremos cómo esta alianza inquebrantable se ha cimentado, película a película, hasta convertirse en una leyenda del cine y el automovilismo.

El Origen de la Leyenda: El DB5 y Goldfinger
Todo comenzó en 1964 con la película Goldfinger. Aunque en la novela original de Ian Fleming el agente conducía un DB Mark III, los productores de la película optaron por el modelo más nuevo y deslumbrante de la marca: el Aston Martin DB5. Fue una decisión que cambiaría la historia del cine. Por primera vez, el coche de Bond era mucho más que un vehículo; era un personaje en sí mismo, desarrollado por la mítica división "Q".

Este DB5 plateado no era un coche de serie. Estaba equipado con un arsenal de modificaciones que capturaron la imaginación del público: matrículas giratorias, ametralladoras ocultas tras las luces de posición, un escudo antibalas trasero retráctil, un dispositivo para esparcir aceite y, por supuesto, el inolvidable asiento eyector para pasajeros no deseados. Este coche estableció el estándar de lo que se esperaba del vehículo de un superespía. La aparición del DB5 fue tan impactante que se convirtió en un éxito instantáneo, solidificando la imagen de Aston Martin como la marca de James Bond.
La Era Craig: Deconstrucción y Reconstrucción de un Símbolo
Cuando Daniel Craig asumió el papel en 2006 con Casino Royale, la saga buscó un reinicio, un tono más crudo y realista. Esto se reflejó directamente en la relación de Bond con su coche. En una brillante jugada de guion, este nuevo Bond, aún novato, no recibe el DB5 de MI6. En cambio, lo gana en una partida de póker de altas apuestas contra el villano Dimitrios. La escena es profundamente simbólica: Craig, el nuevo actor, debe "ganarse" el derecho a sentarse al volante del coche mítico. Es un paso crucial en su transformación hacia el personaje que el público conoce y ama. Notablemente, este DB5 no tiene gadgets. Es, simplemente, un "magnífico Aston Martin de 1964", un coche por su belleza y rendimiento, no por sus armas ocultas.
Más adelante en la misma película, MI6 le asigna un modelo de última generación, el Aston Martin DBS. Este coche también rompe récords, pero de una manera diferente. Durante una persecución, el DBS da siete vueltas de campana a 120 km/h, estableciendo un récord mundial Guinness. El coche queda destrozado, pero protege a Bond, demostrando ser una armadura moderna. Esta dualidad —el clásico ganado y el moderno sacrificado— definió la compleja relación de la era Craig con la herencia de la saga.
El Homenaje en Skyfall y la Consolidación Final
Skyfall (2012), lanzada en el 50 aniversario de la franquicia, fue un homenaje a la historia de Bond, y el DB5 jugó un papel central. "Q" le devuelve a Bond su coche clásico, advirtiéndole con ironía: "¿Esperaba una pluma explosiva? Ya no hacemos esas cosas". Sin embargo, el DB5 revela que, a diferencia de lo visto en Casino Royale, este sí es el coche original de Goldfinger, con todo su arsenal: ametralladoras, asiento eyector y demás. El regreso de los gadgets marcó un retorno a la tradición, fusionando el tono oscuro de Craig con la diversión clásica de la saga.

La escena culminante en la que el DB5 es acribillado y finalmente destruido por los hombres del villano Silva es uno de los momentos más emotivos de la película. La ira casi irracional de Bond al ver su coche en llamas demuestra que no era solo un objeto; era un pedazo de su historia, un ancla a su pasado. Destruir el Aston Martin era tocarle en lo más profundo de su ser. Por supuesto, en Spectre, el coche es meticulosamente reconstruido por "Q", y al final de la película, Bond se aleja con Madeleine Swann en el DB5 restaurado, listo para una nueva vida.
Un Desfile de Poder en "Sin Tiempo para Morir"
La última película de Daniel Craig, Sin Tiempo para Morir, fue una celebración de la alianza entre 007 y Aston Martin. No uno, sino cuatro modelos diferentes de la marca británica aparecen en pantalla, cada uno con un propósito específico:
- Aston Martin DB5: El ícono regresa, esta vez con nuevas sorpresas, como ametralladoras rotativas en los faros, protagonizando una espectacular secuencia de apertura en Matera, Italia.
- Aston Martin V8 Saloon: Un guiño directo a The Living Daylights (1987) de la era de Timothy Dalton. Bond lo saca de su garaje en Londres, conectando directamente con su pasado.
- Aston Martin DBS Superleggera: El buque insignia de la marca en ese momento es conducido por la nueva agente 00, Nomi, demostrando que la elegancia y el poder de Aston Martin no son exclusivos de Bond.
- Aston Martin Valhalla: Aunque su aparición es breve, este superdeportivo híbrido de motor central aparece en el fondo de la oficina de "M", mostrando el futuro de la marca.
| Modelo | Película Debut | Actor | Característica Principal |
|---|---|---|---|
| DB5 | Goldfinger (1964) | Sean Connery | El original, cargado de gadgets icónicos. |
| DBS | Casino Royale (2006) | Daniel Craig | Modelo moderno, protagonista de un récord de vuelcos. |
| DBS Superleggera | Sin Tiempo para Morir (2021) | Lashana Lynch (Nomi) | El GT más potente, conducido por la nueva agente 00. |
Cuando la Ficción Inspira la Realidad
La relación ha sido tan exitosa que ha difuminado la línea entre la ficción y la realidad. Aprovechando el prestigio de la saga, Aston Martin decidió reanudar la producción del DB5 después de más de 50 años. El proyecto, llamado "DB5 Goldfinger Continuation", consistió en la fabricación de 25 unidades exactas al coche de la película, en colaboración con EON Productions.
Estos coches, vendidos por más de 3 millones de euros cada uno, no solo eran réplicas estéticas, sino que incluían muchos de los gadgets funcionales (aunque no letales): matrículas giratorias, generador de humo, parachoques retráctiles y un teléfono en la puerta del conductor. Esta brillante operación de marketing permite a unos pocos afortunados no solo comprar un coche, sino comprar una parte del mito, la ilusión de ser un superespía. Es la prueba definitiva de que la alianza entre James Bond y Aston Martin es irrompible: la saga necesita a la marca para inmortalizar al personaje, y la marca necesita a la saga para perpetuar su fascinación y exclusividad.
Preguntas Frecuentes
- ¿En cuántas películas de James Bond ha aparecido el Aston Martin DB5?
- El Aston Martin DB5 ha aparecido en un total de ocho películas de la saga oficial: Goldfinger, Thunderball, GoldenEye, Tomorrow Never Dies, Casino Royale, Skyfall, Spectre y Sin Tiempo para Morir.
- ¿Qué Aston Martin se usa en "Sin Tiempo para Morir"?
- La película presenta cuatro modelos diferentes: el icónico DB5, el clásico V8 Saloon, el moderno DBS Superleggera y un cameo del futuro hiperdeportivo Valhalla.
- ¿Por qué el DB5 de Casino Royale no tenía gadgets?
- La ausencia de gadgets fue una decisión deliberada para encajar con el tono más realista y crudo del reinicio de la franquicia con Daniel Craig. Mostraba a un Bond más novato que dependía de su ingenio y habilidad, no de la tecnología de "Q".
- ¿Son reales los coches "DB5 Goldfinger Continuation"?
- Sí, Aston Martin fabricó una serie limitada de 25 unidades de continuación del DB5, desarrolladas en colaboración con los productores de las películas de Bond. Incluían versiones funcionales de varios de los famosos gadgets, aunque no están homologados para circular en la vía pública.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Aston Martin y 007: Una Alianza Inmortal puedes visitar la categoría Automovilismo.

