04/04/2026
La saga DB de Aston Martin es, sin lugar a dudas, una de las más icónicas en la historia del automovilismo. Bautizada en honor a Sir David Brown, quien adquirió la compañía británica tras la Segunda Guerra Mundial, esta serie de vehículos ha combinado como ninguna otra la elegancia de un gran turismo con el alma de un superdeportivo. Dos de sus exponentes más célebres de la era moderna son el DB9 y el DBS. Aunque a simple vista parecen hermanos, bajo su escultural carrocería se esconden dos personalidades muy distintas. En este artículo, desglosaremos cada detalle para entender qué los hace únicos y cuál podría ser la elección perfecta para ti.

- Orígenes Distintos, Mismo Linaje Legendario
- Diseño: Elegancia Familiar con Toques de Agresividad
- Al Volante: El Gran Turismo contra el Superdeportivo
- Fiabilidad y Costos de Mantenimiento: Lo que Debes Saber
- ¿Cuál es el Mejor Año para Comprar?
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusión: Dos Caras de la Misma Moneda de Prestigio
Orígenes Distintos, Mismo Linaje Legendario
Para comprender la esencia de cada modelo, es crucial conocer su propósito original. El Aston Martin DB9, presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt en 2003, fue diseñado para ocupar un espacio estratégico en el mercado: ser más deportivo que un Bentley Continental GT pero más lujoso y usable en el día a día que un Ferrari 360. Aston Martin tomó la inteligente decisión de lanzar las versiones coupé y convertible (Volante) simultáneamente, evitando la depreciación prematura de una sobre la otra. Su corazón era un majestuoso motor V12 de 6.0 litros que entregaba 444 caballos de fuerza, montado en una posición retrasada para lograr una distribución de peso perfecta de 50/50. Su chasis de aluminio y su caja de cambios automática ZF de seis velocidades lo consolidaron como el gran turismo por excelencia.
Por otro lado, el DBS tuvo un debut mucho más cinematográfico. Fue el coche de James Bond en la película Casino Royale de 2006, lo que inmediatamente le otorgó un estatus de leyenda. Aunque compartía el mismo bloque V12 de 6.0 litros y el chasis de aluminio con el DB9, el DBS era una bestia completamente diferente. Su motor fue afinado para alcanzar los 510 caballos de fuerza, pero la verdadera magia residía en su enfoque hacia el rendimiento puro. Se implementó fibra de carbono en el capó, el maletero y las aletas para reducir drásticamente el peso y mejorar la aerodinámica, creando una máquina más ligera, rígida y agresiva.
Diseño: Elegancia Familiar con Toques de Agresividad
Estéticamente, ambos coches son inconfundiblemente Aston Martin. Comparten la silueta clásica, la icónica parrilla frontal y unas curvas que destilan sofisticación. Sin embargo, los detalles marcan la diferencia y revelan el carácter de cada uno.
El DBS se distingue por su apariencia más musculosa y enfocada. El capó presenta dos salidas de aire adicionales que no solo mejoran la refrigeración, sino que le dan un aspecto mucho más intimidante. El splitter delantero y el difusor trasero, ambos de fibra de carbono, no son meros adornos; mejoran la carga aerodinámica a altas velocidades. Las aletas ensanchadas y las llantas de 20 pulgadas de diseño específico completan un paquete visual que grita "rendimiento".
El DB9, en cambio, es la encarnación de la elegancia contenida. Su diseño es más limpio y fluido, sin los apéndices aerodinámicos tan prominentes del DBS. Es un coche que impresiona por su belleza atemporal más que por su agresividad. A lo largo de su producción, recibió actualizaciones estéticas, especialmente a partir de 2013, que lo acercaron visualmente al DBS, pero siempre mantuvo su identidad de gran turismo sofisticado.
En el interior, las diferencias son más sutiles. Ambos ofrecen un habitáculo lujoso, revestido en cuero de alta calidad, Alcántara y detalles en aluminio o madera. La pieza central es la famosa "Emotional Control Unit", una llave de cristal de Swarovski que se inserta en el centro del tablero para arrancar el motor. Si bien ambos cuentan con asientos traseros, en la práctica son testimoniales y más adecuados para equipaje que para pasajeros. La principal diferencia radica en los materiales opcionales, con el DBS ofreciendo más acabados en fibra de carbono para subrayar su naturaleza deportiva.

Al Volante: El Gran Turismo contra el Superdeportivo
La experiencia de conducción es donde las dos filosofías se separan por completo. Conducir un DB9 de primera generación (2004-2008) es sumergirse en el mundo del gran turismo. Es cómodo, potente y perfecto para largos viajes por carretera. Sin embargo, a partir de 2009, con la introducción del "Premium Sports Pack", el DB9 ganó una nueva dimensión. Este paquete mejoraba la suspensión, el diferencial y la respuesta general, acercándolo a la experiencia del DBS. Los modelos posteriores a 2013, con 517 hp, son aún más capaces.
El DBS, por su parte, es una experiencia más visceral desde el primer momento. El sistema de suspensión adaptativa (Adaptive Damping System o ADS), de serie en todos los modelos, permite al conductor elegir entre un modo normal y un modo deportivo que endurece la suspensión y agudiza la respuesta del coche. La dirección es más directa, la respuesta del acelerador es más inmediata y los frenos carbono-cerámicos ofrecen una potencia de frenado brutal. La reducción de peso de casi 70 kg gracias a la fibra de carbono se siente en cada curva, haciendo del DBS un coche mucho más ágil y comunicativo. El sonido del escape también es más ronco y pronunciado, contribuyendo a una experiencia de conducción inolvidable.
Tabla Comparativa Clave
| Característica | Aston Martin DB9 (Base) | Aston Martin DBS |
|---|---|---|
| Motor | 6.0L V12 | 6.0L V12 (Afinado) |
| Potencia | Desde 444 hp hasta 540 hp (GT) | 510 hp |
| Materiales Clave | Chasis de Aluminio | Aluminio y Fibra de Carbono |
| Suspensión | Estándar (Pack Deportivo opcional) | Adaptativa (ADS) de serie |
| Frenos | Acero | Carbono-cerámicos de serie |
| Peso | Mayor | Aprox. 30 kg más ligero |
Fiabilidad y Costos de Mantenimiento: Lo que Debes Saber
Poseer un Aston Martin es una experiencia única, pero requiere atención. Ambos modelos han tenido algunas llamadas a revisión a lo largo de los años por problemas que van desde el módulo de calefacción de los asientos hasta el brazo del pedal del acelerador. Es fundamental verificar que cualquier unidad de segunda mano haya cumplido con estas campañas.
En cuanto al mantenimiento, los costos son más razonables de lo que se podría pensar, especialmente si se recurre a talleres independientes especializados. Un servicio anual en un concesionario oficial puede rondar los 1.000€, mientras que un especialista puede realizar el mismo trabajo por 300-400€. Sin embargo, hay un punto crítico a considerar: los frenos. Mientras que el mantenimiento de los frenos de acero del DB9 es relativamente asequible, los frenos carbono-cerámicos del DBS son extremadamente caros de reemplazar. Un trabajo completo de frenos en un DBS puede superar los 20.000€, un factor decisivo para cualquier comprador potencial.
¿Cuál es el Mejor Año para Comprar?
La elección del año ideal depende de lo que busques en la experiencia.
- Para el DBS: Se recomienda optar por modelos de 2010 a 2012. Esto permite evitar posibles problemas de los primeros años de producción y da acceso a la deseable versión Volante. Las ediciones especiales "Ultimate" son piezas de colección muy cotizadas.
- Para el DB9: Los modelos de 2010 a 2014 ofrecen un excelente equilibrio. Los coches de 2010-2012 con el "Premium Sports Pack" son significativamente mejores dinámicamente que los primeros modelos. Si prefieres la estética actualizada y más potencia, los modelos de 2013-2014, con sus 517 hp, son la opción ideal, ya que heredan gran parte de la tecnología y el diseño del ya desaparecido DBS.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuál es la principal diferencia entre un DB9 y un DBS?
- En resumen, el DBS es una versión más ligera, potente y enfocada en el rendimiento del DB9. Utiliza extensivamente fibra de carbono, tiene una suspensión más avanzada, frenos carbono-cerámicos y una puesta a punto general mucho más deportiva.
- ¿Es caro mantener un Aston Martin de esta época?
- El mantenimiento rutinario, como cambios de aceite y filtros, es manejable, sobre todo en talleres especializados. Sin embargo, las reparaciones importantes, y especialmente el reemplazo de los frenos carbono-cerámicos en el DBS, pueden ser extremadamente costosas.
- ¿Qué debo revisar antes de comprar uno de estos modelos?
- Es crucial revisar el historial completo de servicio, verificar que se hayan realizado todas las llamadas a revisión de fábrica y realizar una inspección pre-compra exhaustiva por parte de un mecánico especializado en Aston Martin.
- ¿El DB9 tuvo opción de transmisión manual?
- Sí, pero es extremadamente rara. Solo un pequeño porcentaje de los DB9 se fabricaron con la caja manual Graziano de seis velocidades, lo que los convierte en modelos muy buscados y valiosos para los coleccionistas y puristas de la conducción.
Conclusión: Dos Caras de la Misma Moneda de Prestigio
Elegir entre un Aston Martin DB9 y un DBS no es una cuestión de cuál es mejor, sino de qué tipo de experiencia se busca. El DB9 es el gran turismo consumado: un coche de una belleza atemporal, inmensamente capaz y cómodo, perfecto para devorar continentes con estilo. El DBS, por otro lado, es el atleta de la familia: más crudo, más ruidoso y más emocionante. Es el Aston Martin para quien busca una conexión más directa con la carretera y no le importa sacrificar un poco de confort por una dosis extra de adrenalina. Ambos coches, ahora en un punto más accesible en el mercado de segunda mano gracias a la depreciación, representan una oportunidad increíble para poseer una pieza de la historia del automovilismo. Sea cual sea tu elección, te garantizan una cosa: cada viaje será un evento especial.
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