02/07/2018
El Aston Martin DBS clásico, producido entre 1967 y 1972, ocupa un lugar único y a menudo incomprendido en la ilustre historia de la marca británica. Durante años, vivió a la sombra de sus predecesores, los icónicos DB5 y DB6, y fue criticado por no cumplir las expectativas de rendimiento de la época. Sin embargo, el mercado de coches clásicos ha experimentado una transformación radical, y con ella, la percepción del DBS. Lo que una vez fue una opción asequible para entrar en el mundo de Aston Martin, hoy se ha convertido en una pieza de colección muy codiciada. Este artículo explora la tumultuosa historia del DBS, su espectacular revalorización y responde a la pregunta clave: ¿es una buena inversión en la actualidad?

Una Historia Convolucionada: El V8 que Nació Siendo un Seis Cilindros
La génesis del Aston Martin DBS es una historia de ambición, contratiempos y adaptación. El plan original era claro: crear un sucesor más grande, moderno y potente para el DB6, diseñado específicamente para albergar un motor V8 completamente nuevo que estaba en desarrollo. La firma italiana Carrozzeria Touring Superleggera, responsable de los diseños anteriores, fue inicialmente la encargada del proyecto, llegando a producir dos prototipos. Sin embargo, la empresa quebró antes de poder finalizar el diseño, dejando a Aston Martin en una encrucijada.
Para salvar el proyecto, se recurrió al diseñador interno William Towns, quien creó la forma angulosa y musculosa que hoy conocemos y amamos. El resultado fue un coche con una estética decididamente más moderna y agresiva que la de sus antecesores. Curiosamente, el DBS se convertiría en el último proyecto supervisado directamente por el legendario David Brown, el hombre cuyas iniciales adornan los modelos más famosos de la marca.

El problema fue que el nuevo y moderno chasis estaba listo mucho antes que el esperado motor V8. En lugar de retrasar el lanzamiento y perder impulso, Aston Martin tomó una decisión pragmática: lanzar el DBS con el motor de seis cilindros en línea de 4.0 litros que ya había demostrado su valía en los DB5 y DB6. Así, el DBS nació como un coche de 6 cilindros por accidente, una solución temporal que definiría su legado durante décadas.
El Talón de Aquiles: ¿Un Aston Martin Lento?
La decisión de usar el motor de seis cilindros fue la principal razón por la que el DBS fue infravalorado durante tanto tiempo. Aunque el motor era fiable y había funcionado magníficamente en modelos anteriores, el DBS era un coche significativamente más pesado. La versión estándar producía 280 CV, una cifra que simplemente no era suficiente para mover la masa del vehículo con la agilidad y el brío que se esperaba de un Gran Turismo de Aston Martin. Incluso la opción Vantage, que elevaba la potencia a 325 CV gracias a carburadores Weber en lugar de los SU estándar, no lograba transformar el coche en el cohete que su apariencia prometía.
Finalmente, en 1969, el esperado DBS V8 llegó al mercado. Con una potencia declarada de alrededor de 320 CV (Aston Martin era notoriamente vago con las cifras oficiales en esa época), era ciertamente más rápido. Sin embargo, arrastró consigo un nuevo problema: un sistema de inyección de combustible Bosch que resultó ser tan poco fiable que los mecánicos y propietarios lo apodaron con sorna "fuel infection" (infección de combustible). Estos problemas de fiabilidad empañaron aún más la reputación del coche.
Esta combinación de rendimiento mediocre en la versión de 6 cilindros y problemas de fiabilidad en el V8 hizo que el DBS fuera visto como el "patito feo" de la familia, eclipsado por la fama del coche de James Bond, el DB5, y la elegancia del DB6.
De Patito Feo a Cisne: La Revalorización del DBS
Si retrocedemos quince o veinte años, era posible adquirir un DBS clásico por una fracción del precio de un DB5 o DB6. Hoy, la situación es completamente diferente. Antes de la pandemia, un buen ejemplar podía superar fácilmente las 300.000 libras esterlinas, y aunque el mercado ha fluctuado, los precios se mantienen firmes y con tendencia al alza.
¿Qué ha cambiado? La perspectiva del coleccionista moderno. Hoy en día, nadie compra un coche clásico de los años 60 esperando un rendimiento comparable al de un superdeportivo actual. El talón de Aquiles del DBS, su falta de velocidad punta, simplemente se ha evaporado como factor decisivo. En su lugar, los entusiastas aprecian otras cualidades: su diseño único de William Towns, su espacioso y lujoso interior, y su fascinante historia. El DBS es ahora valorado por lo que es: un Gran Turismo elegante, cómodo y con un estilo inconfundible que representa un capítulo crucial en la historia de Aston Martin.

Tabla Comparativa de Versiones Clásicas del DBS
| Característica | DBS (6 cilindros) | DBS Vantage | DBS V8 |
|---|---|---|---|
| Años de Producción | 1967 - 1972 | 1967 - 1972 | 1969 - 1972 |
| Motor | 4.0L Seis en línea | 4.0L Seis en línea | 5.3L V8 |
| Potencia (aprox.) | 280 CV | 325 CV | ~320 CV |
| Sistema de Alimentación | Carburadores SU | Carburadores Weber | Inyección Bosch |
| Unidades Producidas | 787 (total 6 cilindros) | 402 | |
| Problema Principal | Rendimiento justo para su peso | Fiabilidad de la inyección | |
La Paradoja de la Restauración: ¿Mejor que el Original?
Un punto fascinante sobre el DBS es el argumento de que un coche restaurado profesionalmente hoy en día es, en muchos aspectos, superior a uno recién salido de fábrica en 1970. Debido a la caótica historia de su desarrollo y producción, los acabados internos originales del DBS a menudo dejaban que desear y no han envejecido bien. Los estándares de calidad y la atención al detalle de los talleres de restauración especializados superan con creces lo que era posible en la producción en serie de la época.
Una restauración moderna puede abordar fallos de diseño inherentes, mejorar la protección contra el óxido del chasis, instalar sistemas eléctricos más fiables y utilizar materiales de mayor calidad para la tapicería y los acabados interiores. El resultado es un coche que no solo luce impecable, sino que es más duradero y fiable, permitiendo a su propietario disfrutarlo con mayor tranquilidad sin sacrificar su carácter clásico. Por lo tanto, buscar un proyecto de restauración o un coche ya restaurado por un especialista de renombre puede ser la opción más inteligente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Vale la pena comprar un Aston Martin DBS clásico hoy?
Absolutamente sí. Como inversión, ha demostrado un crecimiento sólido y constante. Pero más allá del dinero, es un coche clásico espectacularmente bello, cómodo para viajar y con una historia fascinante que contar. Es un activo que se puede disfrutar plenamente mientras se revaloriza.
¿Qué es mejor, el DBS de 6 cilindros o el V8?
Es una cuestión de preferencia personal. El 6 cilindros ofrece una experiencia más tradicional, ligada a la era dorada de los DB, con un sonido de motor clásico y una mecánica más sencilla. El V8 es el coche que el DBS siempre debió ser, con más potencia y un carácter más de 'muscle car' americano, aunque su sistema de inyección puede requerir más atención especializada. El V8 es más raro y, por lo general, más valioso, pero ambos son excelentes opciones.
¿Cuánto cuesta mantener un Aston Martin DBS clásico?
El mantenimiento es costoso, no hay que engañarse. Las piezas son escasas y caras, y se necesita mano de obra especializada que conoce las peculiaridades de estos vehículos. Los costes de mantenimiento, seguro y almacenamiento deben ser considerados como una parte integral del coste total de propiedad. No es un coche para presupuestos ajustados.
¿Por qué el DBS era tan barato hace unos años?
Principalmente por su reputación de ser lento (el 6 cilindros) y poco fiable (el V8), especialmente cuando se le comparaba con el icónico DB5, inmortalizado por James Bond. Durante mucho tiempo, el mercado lo pasó por alto en favor de sus hermanos más famosos, creando una oportunidad que los coleccionistas más avispados supieron aprovechar.
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