¿Cuántos escribanos hay en Argentina?

Escribanos en Argentina: Crisis y Desafíos

15/11/2018

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La figura del escribano en Argentina ha sido históricamente sinónimo de prestigio, seguridad jurídica y estabilidad profesional. Sin embargo, la realidad actual de los más de 8000 profesionales que ejercen en el país dibuja un panorama mucho más complejo y desafiante. Lejos de la imagen tradicional, hoy la profesión se encuentra en una encrucijada marcada por la concentración del trabajo, una competencia feroz, responsabilidades en aumento y una retribución que no siempre acompaña. La mitad de estos profesionales se concentra en el epicentro económico del país: la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, donde las presiones del mercado se sienten con mayor intensidad.

¿Cuántos escribanos hay en Argentina?
En la Argentina, hoy trabajan 8000 profesionales, entre titulares y adscriptos de registros notariales.
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El Gran Embudo: La Lucha por los Registros Notariales

Uno de los pilares y, a la vez, uno de los mayores obstáculos en la carrera de un escribano es la obtención de un registro notarial. Este registro no es una simple licencia; es la habilitación que el Estado otorga para poder ejercer plenamente la función notarial, dando fe pública de los actos. La propiedad de estos registros pertenece al Estado, que los concede a través de concursos públicos únicamente cuando quedan vacantes por jubilación, fallecimiento o destitución de su titular. Este sistema genera un cuello de botella que limita drásticamente el acceso a la titularidad.

La competencia es abrumadora. Agustín Braschi, presidente del Colegio de Escribanos de la Capital Federal, ilustra la situación con un dato contundente: "En este momento, en la ciudad hay un concurso de 17 vacantes de registro, pero hay más de 200 postulantes". Esta desproporción entre la oferta y la demanda convierte cada concurso en una verdadera batalla académica y profesional, donde solo una minoría logra su objetivo.

Históricamente, el número de registros estaba ligado a la densidad poblacional. La ley estipulaba un registro cada 10.000 habitantes. De haberse mantenido ese criterio, la Capital Federal debería tener alrededor de 250 registros. Sin embargo, la realidad es muy diferente: existen casi 2000. El criterio cambió para relacionar la necesidad de registros con el movimiento económico, lo que provocó una multiplicación de profesionales en las últimas tres décadas, especialmente durante los períodos de bonanza. El resultado, en el actual contexto recesivo, es una sobreoferta de profesionales para un volumen de trabajo decreciente.

Un Espejo de la Economía Nacional

La salud de la profesión notarial está íntimamente ligada al pulso económico del país. No son una isla; su actividad es un termómetro preciso de la economía real. Según Braschi, "la traza del índice que refleja el consumo de elementos que utilizan en la profesión los escribanos, como hojas de protocolo, de actuación notarial y de certificación de firmas, es paralela a la del PBI: sube y baja de la misma manera".

En épocas de recesión, las operaciones inmobiliarias se desploman, la creación de nuevas sociedades se frena y la actividad comercial general disminuye. Todo esto se traduce directamente en una merma drástica del trabajo para los escribanos. El escribano Gustavo Torrado Mosconi es claro al respecto, señalando que "no se percibe un movimiento económico mínimo como para que puedan sobrevivir todos los registros existentes". Esta dependencia directa de los vaivenes económicos genera una constante incertidumbre y precariza el ejercicio profesional.

La Batalla Interna: Competencia Desleal y Desregulación

A la crisis económica externa se suma un conflicto interno que erosiona la profesión: la competencia desleal. La desregulación de aranceles profesionales, impulsada por Domingo Cavallo en 1991, tuvo un efecto profundo y duradero. La intención pudo haber sido la de fomentar la competencia y bajar los costos para el consumidor, pero en la práctica, según los profesionales, "rebajó los honorarios sobre la base de la concentración del trabajo".

Con la reaparición del crédito hipotecario en los años 90, los bancos se convirtieron en los grandes dadores de trabajo. Sin embargo, esta concentración vino con un costo: las entidades financieras designaban a sus propias escribanías y, en la práctica, las obligaban a reducir drásticamente sus aranceles a cambio de un gran volumen de escrituras. Esta situación ha llegado a extremos donde se publicitan hipotecas "sin gastos ni honorarios", desvirtuando por completo la naturaleza del trabajo notarial.

"Así es como la profesión se desvirtúa, porque el escribano termina siendo un empleado de ese banco. Nuestro trabajo nunca ha sido a costo fijo, ni es una profesión a sueldo", advierte la escribana Rolanda Santiago. Esta dinámica transforma al profesional liberal en un prestador de servicios a bajo costo, donde el cliente final a menudo elige por precio y no por la calidad o las garantías jurídicas que el profesional ofrece.

Tabla Comparativa: El Escribano de Ayer y de Hoy

CaracterísticaEscribano TradicionalEscribano en la Actualidad
Modelo de TrabajoProfesional liberal, con estudio propio y clientela diversificada.Concentración en bancos, alta dependencia de grandes clientes, modelo similar al de un empleado.
Determinación de HonorariosAranceles regulados por el colegio profesional, basados en el valor del acto.Honorarios desregulados, fuerte presión a la baja por competencia y exigencias de los bancos.
Volumen de TrabajoMás estable y predecible, ligado al crecimiento orgánico de la economía.Volátil y directamente afectado por los ciclos de recesión y expansión económica.
Nivel de CompetenciaModerada, controlada por el número limitado y regulado de registros.Muy alta, con una sobreoferta de profesionales y una lucha encarnizada por los honorarios.

Más Responsabilidades, Mismos o Menores Ingresos

Paradójicamente, mientras los ingresos se ven presionados a la baja, las responsabilidades y el campo de acción del escribano no han dejado de crecer. La actividad notarial ya no se limita a las tradicionales escrituras de compraventa, hipotecas o contratos societarios. Han surgido lo que se conoce como nuevas incumbencias.

Hoy, los escribanos también intervienen en habilitaciones comerciales, trámites de radicación para extranjeros, y actúan como auxiliares de la justicia en procesos complejos como mandamientos de constatación e intimación de desalojos en ejecuciones hipotecarias. Esta expansión de funciones, si bien diversifica su campo de acción, no se ha traducido en un incremento proporcional de sus ingresos. La ecuación es simple y preocupante: más trabajo y más responsabilidad por una retribución menor.

¿Cómo se Llega a Ser Escribano en Argentina?

El camino para convertirse en escribano es exigente y altamente regulado. No basta con desearlo; se requiere una sólida formación académica y superar un competitivo proceso de selección. Los requisitos fundamentales son:

  • Título Habilitante: Es indispensable poseer el título de abogado. Alternativamente, se puede obtener el título de Doctor en Notariado, otorgado por la Universidad Notarial Argentina, que incluye las materias necesarias para el ejercicio.
  • Concurso de Oposición y Antecedentes: Para acceder a la titularidad o adscripción de un registro, es obligatorio presentarse a un concurso ante un tribunal especial en el Colegio de Escribanos correspondiente. Este examen evalúa en profundidad los conocimientos teóricos y prácticos del candidato.
  • Variaciones Provinciales: Si bien el esquema de concurso es el más extendido, el procedimiento puede variar ligeramente en el interior del país. Algunas provincias implementan un sistema de pasantías controladas por el colegio local como paso previo a la designación.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuántos escribanos hay en total en Argentina?

Actualmente, hay alrededor de 8.000 profesionales del notariado en Argentina, entre titulares y adscriptos de registros. Aproximadamente 4.000 de ellos se concentran en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.

¿Por qué es tan difícil obtener un registro notarial?

Es difícil porque los registros son propiedad del Estado y su número es limitado. Solo se abren a concurso cuando una vacante queda libre, y la cantidad de aspirantes es muy superior al número de vacantes disponibles, generando una competencia extremadamente alta.

¿Cuál es el principal problema económico que enfrentan los escribanos?

El principal problema es una combinación de factores: la caída del volumen de trabajo debido a la recesión económica y la fuerte competencia que presiona los honorarios a la baja. La concentración de trabajo en entidades bancarias agrava esta situación, ya que imponen sus condiciones y reducen los márgenes de ganancia.

¿Ser escribano sigue siendo una profesión atractiva?

Según las voces de los propios profesionales citados en este análisis, la profesión ha perdido gran parte del atractivo que tuvo en el pasado. Para muchos, ya no garantiza la subsistencia económica que solía ofrecer, y las crecientes dificultades y presiones la han convertido en una carrera de grandes desafíos y pocas certezas.

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