26/02/2025
La 87ª edición de las 24 Horas de Le Mans, celebrada en 2019, no fue simplemente una carrera más en el calendario del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC); fue el épico final de la 'Súper Temporada' 2018-2019 y un recordatorio brutal de por qué esta prueba es la más impredecible y, a menudo, la más cruel del mundo. Durante 23 horas, una tripulación pareció tener la gloria al alcance de la mano, solo para ver cómo se desvanecía en los últimos 60 minutos debido a un giro del destino tan inesperado como desolador. En el centro de todo, el equipo Toyota Gazoo Racing, que vivió las dos caras de la moneda: la euforia de la victoria y la amargura de una derrota inmerecida.

El Dominio Absoluto de los Prototipos Híbridos
Como único fabricante con tecnología híbrida en la categoría principal, LMP1, Toyota llegó a Le Mans como el claro favorito. La batalla real no era contra los equipos privados, sino una lucha interna entre sus dos coches, los TS050 Hybrid. Por un lado, el coche #7, pilotado por Mike Conway, Kamui Kobayashi y José María 'Pechito' López, buscaba su primera y merecida victoria en La Sarthe. Por otro, el coche #8, con los vigentes campeones Sébastien Buemi, Kazuki Nakajima y la superestrella Fernando Alonso, defendía su corona y aspiraba al título mundial.

Desde las sesiones de práctica y clasificación, el coche #7 demostró una velocidad superior. Kobayashi marcó el ritmo, asegurando una pole position que consolidaba su estatus de favorito. Durante la carrera, su dominio fue abrumador. El trío de Conway, Kobayashi y López ejecutó una carrera perfecta, construyendo una ventaja sólida y controlando el ritmo con una maestría que parecía infalible. Durante más de 300 vueltas, lideraron la prueba, y a falta de una hora para el final, la victoria parecía un mero trámite.
Un Giro Dramático: El Pinchazo que Nunca Existió
El automovilismo, y especialmente Le Mans, tiene una forma única de recordarnos que nada está decidido hasta que cae la bandera a cuadros. Apenas a una hora del final, el tablero del Toyota #7 encendió una alarma: pinchazo en el neumático delantero derecho. 'Pechito' López, al volante en ese momento, recibió la orden de entrar a boxes de inmediato.
Lo que siguió fue una secuencia de eventos caótica y desgarradora. El equipo cambió el neumático indicado, pero al volver a pista, el sensor seguía marcando el mismo problema. La presión no subía. Confundido y perdiendo un tiempo precioso, López tuvo que completar una vuelta entera a baja velocidad para regresar a boxes por segunda vez. Fue entonces cuando el equipo descubrió la terrible verdad: no había ningún pinchazo. El problema era un sensor defectuoso que había enviado información errónea. En la segunda parada, cambiaron los cuatro neumáticos, pero el daño ya estaba hecho. Esos minutos perdidos fueron suficientes para que el coche hermano, el #8 pilotado en ese momento por Kazuki Nakajima, les arrebatara el liderato.
La desolación en el garaje del #7 era palpable. Habían dominado durante 23 horas para perderlo todo por un fallo electrónico. Como dijo un emocionado Alonso tras la carrera: "El coche #7 merecía ganar. A veces el motorsport es así de duro".
El Toyota #8 se Corona Campeón del Mundo y de Le Mans
Así, el Toyota TS050 Hybrid #8 de Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima cruzó la línea de meta en primer lugar, consiguiendo su segunda victoria consecutiva en las 24 Horas de Le Mans. Este triunfo no solo les otorgó el trofeo más codiciado de la resistencia, sino que también les aseguró matemáticamente el Campeonato Mundial de Pilotos del WEC.
A pesar de la alegría, la celebración fue agridulce. Buemi y Nakajima, que habían perdido la victoria en la última vuelta en 2016 de forma similarmente cruel, entendían perfectamente el dolor de sus compañeros. La victoria fue un testamento a la fiabilidad y la perseverancia, pero también un crudo recordatorio de la fortuna que se necesita para conquistar esta legendaria carrera.
Podio Final Categoría LMP1
| Posición | Coche | Equipo | Pilotos |
|---|---|---|---|
| 1º | #8 Toyota TS050 Hybrid | Toyota Gazoo Racing | Alonso / Buemi / Nakajima |
| 2º | #7 Toyota TS050 Hybrid | Toyota Gazoo Racing | Conway / Kobayashi / López |
| 3º | #11 BR Engineering BR1 | SMP Racing | Aleshin / Petrov / Vandoorne |
Batallas y Drama en Otras Categorías
Mientras LMP1 vivía su propio drama, las otras categorías ofrecieron batallas espectaculares y no estuvieron exentas de controversia.
- LMP2: La categoría de prototipos más competida vio la victoria del #36 Signatech Alpine Matmut, pilotado por Nicolas Lapierre, André Negrão y Pierre Thiriet, quienes también se aseguraron el título de la categoría.
- LMGTE Pro: En una lucha feroz entre Ferrari, Porsche, Ford y Corvette, la victoria final fue para el Ferrari 488 GTE Evo #51 del equipo AF Corse, con James Calado, Alessandro Pier Guidi y Daniel Serra al volante. La gestión de los periodos de Safety Car generó debate, ya que fragmentó al pelotón y afectó la estrategia de varios equipos.
- LMGTE Am: Esta clase tuvo su propio escándalo post-carrera. El Ford GT #85 del equipo Keating Motorsports, pilotado por Ben Keating, Jeroen Bleekemolen y Felipe Fraga, cruzó la meta como ganador. Sin embargo, una inspección técnica posterior reveló que el tanque de combustible del coche tenía una capacidad 0.1 litros superior a la permitida. Esta infracción resultó en una descalificación inmediata, entregando la victoria al Porsche 911 RSR #56 del equipo Project 1.
Preguntas Frecuentes sobre Le Mans 2019
¿Quién ganó las 24 Horas de Le Mans en 2019?
El ganador absoluto fue el Toyota TS050 Hybrid #8, pilotado por el trío compuesto por Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima. Fue su segunda victoria consecutiva en la mítica prueba.
¿Por qué el Toyota #7 no ganó si lideró casi toda la carrera?
A falta de una hora para el final, el coche #7, que lideraba cómodamente, sufrió lo que se creía era un pinchazo. Tras dos paradas en boxes, se descubrió que el problema era un sensor defectuoso y no una rueda pinchada. El tiempo perdido en este incidente le costó la victoria.
¿Hubo alguna descalificación importante?
Sí, la más notable fue la del Ford GT #85 del equipo Keating Motorsports. Había ganado en la categoría LMGTE Am, pero fue descalificado después de la carrera porque su tanque de combustible excedía la capacidad máxima reglamentaria.
¿Qué pilotos se proclamaron campeones del mundo de resistencia (WEC) en esta carrera?
Con su victoria en Le Mans, la tripulación del Toyota #8, Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, se aseguró el Campeonato Mundial de Pilotos de LMP de la Súper Temporada 2018-2019 del WEC.
Conclusión: La Inmortal Ley de Le Mans
Las 24 Horas de Le Mans de 2019 quedarán en la memoria como un ejemplo perfecto de la magia y la crueldad de esta carrera. Demostró que ni el coche más rápido ni la ejecución más perfecta garantizan la victoria. El drama final para el Toyota #7 y la consecuente victoria del #8 encapsulan la esencia de la resistencia: una batalla incesante contra el reloj, los rivales, la mecánica y, sobre todo, la fortuna. Para Toyota fue una victoria con sabor agridulce, pero para los aficionados, fue un final que reafirmó por qué Le Mans es, y siempre será, la carrera más grande del mundo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Le Mans 2019: Drama, Victoria y un Final Cruel puedes visitar la categoría Automovilismo.

