¿Quién le regaló la Ferrari a Menem?

La Ferrari de Menem: El Regalo que Marcó una Era

01/11/2025

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Pocas imágenes definen con tanta claridad la década de los 90 en Argentina como la de un Presidente de la Nación al volante de una Ferrari roja, recorriendo a más de 190 km/h el trayecto entre Pinamar y Buenos Aires. Ese auto no era un vehículo oficial más; era un regalo, un símbolo y el epicentro de un escándalo que cambiaría para siempre la percepción sobre la ética en la función pública. La Ferrari de Carlos Saúl Menem fue mucho más que un superdeportivo; fue un emblema de una era de opulencia, privatizaciones y relaciones carnales que dejó una huella indeleble en la memoria colectiva del país.

Índice de Contenido

El Origen del Regalo: Un Empresario y una Concesión

La historia comienza en 1990. Carlos Menem, en su primer año de presidencia, recibió un obsequio de un valor extraordinario: una Ferrari 348 TB roja, valuada en ese entonces en unos 120.000 dólares. El generoso benefactor era Massimo Del Lago, un empresario italiano cuyo nombre, hasta ese momento, era poco conocido en el ámbito público argentino. Del Lago era representante de un consorcio de empresas italianas que tenían un interés muy concreto en el país: obtener la concesión para la construcción y explotación de una autopista que uniría Buenos Aires con la ciudad de La Plata.

¿Quién le regaló la Ferrari a Menem?
🚗 ¿Te acordás de la Ferrari de Menem? 💨 Fue un regalo del empresario italiano Massimo Del Lago, quien buscaba una concesión vial. El escándalo abrió el debate sobre los obsequios a funcionarios y derivó en una ley que los declaró patrimonio del Estado.

El regalo no fue discreto. La entrega del vehículo se convirtió en un evento mediático. Sin embargo, lo que para algunos era una muestra de la nueva Argentina abierta al mundo y a las inversiones, para otros era una bandera roja ondeando. La pregunta era inevitable: ¿puede un presidente aceptar un regalo de tal magnitud de parte de un empresario que busca un contrato con el Estado? La delgada línea entre un obsequio protocolar y un intento de soborno se desdibujó por completo, encendiendo una polémica que escalaría a niveles insospechados.

La Famosa Ferrari 348 TB: Un Ícono de su Tiempo

Para entender la magnitud del símbolo, es crucial conocer el objeto en cuestión. La Ferrari 348 TB (Trasversale Berlinetta) no era cualquier auto. Presentada en 1989 como sucesora de la 328, era la encarnación del espíritu de finales de los 80 y principios de los 90. Su diseño, a cargo de Leonardo Fioravanti para Pininfarina, estaba fuertemente inspirado en la Testarossa, con sus características branquias laterales. Estaba equipada con un motor V8 de 3.4 litros montado en posición central-trasera, capaz de generar 300 caballos de fuerza. Era una máquina pura, sin las ayudas electrónicas que dominan los superdeportivos actuales, y representaba la velocidad, el lujo y un estatus inalcanzable para la gran mayoría.

Ficha Técnica Comparativa de la Época

CaracterísticaFerrari 348 TB (1990)Porsche 911 Carrera 2 (964)Honda NSX (1990)
MotorV8 3.4LBóxer 6 cilindros 3.6LV6 3.0L VTEC
Potencia300 HP250 HP274 HP
Velocidad Máxima275 km/h260 km/h270 km/h
Aceleración (0-100 km/h)5.6 segundos5.7 segundos5.9 segundos

El Escándalo y la Frase para la Historia

La presión mediática y política no tardó en llegar. El fiscal Oscar Luraschi inició una investigación por la posible comisión de un delito de cohecho. La defensa del presidente se centró en que se trataba de un regalo personal, sin relación con su función pública. Fue en este contexto que Carlos Menem pronunció una de las frases más recordadas de su carrera política. Ante las cámaras y los micrófonos que lo interrogaban sobre el destino del vehículo, sentenció con vehemencia: "La Ferrari es mía, mía, mía".

Esa declaración, lejos de calmar las aguas, avivó el fuego. La frase se convirtió en un símbolo del personalismo y de la aparente confusión entre la esfera pública y la privada que caracterizó a parte de su gobierno. Para muchos, demostraba una falta de comprensión sobre las responsabilidades y limitaciones éticas que conlleva el cargo de Presidente. El debate ya no era solo legal, sino profundamente moral y político.

La Consecuencia Legal: La Ley de Ética Pública

El caso de la Ferrari fue un catalizador. Puso sobre la mesa la necesidad de una legislación clara que regulara qué tipo de obsequios pueden recibir los funcionarios públicos. Si bien Menem finalmente fue sobreseído en la causa judicial, el costo político fue alto y el escándalo sirvió como un punto de inflexión. La presión social y la necesidad de establecer un marco normativo más estricto impulsaron la creación de nuevas regulaciones.

Aunque la Ley de Ética Pública (Ley 25.188) se sancionaría varios años después, en 1999, el caso de la Ferrari fue su antecedente más directo y notorio. Esta ley estableció que los obsequios recibidos por un funcionario con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones deben ser considerados patrimonio del Estado. Los regalos de cortesía o diplomáticos deben registrarse y, si superan un valor determinado, son incorporados al acervo estatal. El deportivo rojo, sin saberlo, había forzado un cambio legislativo fundamental para la transparencia en la política argentina.

El Destino Final del Auto

Ante la controversia, Menem finalmente decidió desprenderse del vehículo. La Ferrari fue subastada públicamente en 1991 por el Banco Municipal. El auto, que se había convertido en un símbolo de la controversia, fue adquirido por un empresario del sector agropecuario. Desde entonces, ha pasado por varias manos y se ha convertido en una pieza de colección con una historia única. Su paradero actual es conocido por coleccionistas, y cada tanto reaparece en alguna exhibición o noticia, recordando a todos el capítulo de la historia argentina que protagonizó.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién le regaló la Ferrari a Menem?

El empresario italiano Massimo Del Lago, quien representaba a un consorcio interesado en obtener una concesión vial en Argentina.

¿Qué modelo exacto de Ferrari era?

Era una Ferrari 348 TB (Trasversale Berlinetta) de color rojo, uno de los modelos más emblemáticos de la marca a principios de los años 90.

¿Qué dijo Menem sobre la Ferrari que se hizo tan famoso?

Ante la presión para que declarara el auto como patrimonio del Estado, Menem afirmó enérgicamente: "La Ferrari es mía, mía, mía", una frase que quedó grabada en la memoria política del país.

¿Qué pasó con la Ferrari después del escándalo?

Carlos Menem la subastó a través del Banco Municipal en 1991. Desde entonces, ha tenido varios dueños y es considerada una pieza de colección con un alto valor histórico.

¿Qué ley se creó a raíz de este caso?

El caso fue un antecedente clave para la posterior sanción de la Ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, que establece que los obsequios a funcionarios son patrimonio del Estado.

En conclusión, la Ferrari de Menem trasciende el mundo del automovilismo deportivo. No fue solo un coche de alta gama, sino el reflejo de una época, el detonante de un debate ético y el motor de un cambio legislativo. Su historia es un recordatorio fascinante de cómo un objeto de lujo puede convertirse en un poderoso actor en el escenario político y cultural de una nación, dejando una estela que, al igual que su velocidad, perdura en el tiempo.

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