01/11/2018
En el corazón de la impresionante región de Central Otago, en Nueva Zelanda, se encuentra un santuario para los amantes de la velocidad y la ingeniería automotriz: el Highlands Motorsport Park. Más que un simple circuito, es la materialización de la pasión de un hombre, un complejo de clase mundial que ha redefinido el automovilismo en el hemisferio sur. Inaugurado el 30 de marzo de 2013, este parque no solo ofrece un trazado desafiante, sino una experiencia completa que celebra la historia y la emoción del deporte motor. Su origen no está en una corporación sin rostro, sino en la visión y el bolsillo de un empresario y piloto apasionado: Tony Quinn.

El Visionario Detrás del Imperio: ¿Quién es Tony Quinn?
Para entender la esencia de Highlands, primero hay que conocer a su creador. Tony Quinn, originario de Escocia, es la definición de un emprendedor hecho a sí mismo. Su fortuna no proviene de la herencia, sino del éxito arrollador de su marca de alimentos para mascotas, V.I.P. Petfoods, en Australia. Tras vender la compañía por una suma millonaria, Quinn decidió invertir una parte significativa de su capital en su verdadera pasión: el automovilismo deportivo.

Pero su participación no se limitó a ser un mero inversor. Quinn se sumergió de lleno en el ecosistema del motorsport, adquiriendo categorías completas como la Porsche Carrera Cup, la Australian GT series y las Aussie Racing Cars. Su influencia se extendió al patrocinio de varios equipos de V8 Supercars, una de las categorías más importantes de Oceanía. En 2021, su compromiso alcanzó un nuevo nivel al convertirse en el accionista mayoritario de uno de los equipos más exitosos y emblemáticos del automovilismo australiano, Triple Eight Racing.
Lo que distingue a Tony Quinn de otros propietarios de circuitos es que él mismo es un piloto consumado. No es un espectador adinerado, sino un competidor feroz. Su palmarés incluye dos victorias en la Targa Tasmania y cinco en la Targa New Zealand, pruebas de rally de asfalto extremadamente exigentes. Además, ha enfrentado desafíos icónicos a nivel mundial, compitiendo en las legendarias 24 Horas de Nürburgring y en la peligrosa trepada de Pikes Peak. Esta experiencia al volante le ha proporcionado una perspectiva única sobre lo que hace a un circuito verdaderamente grande, una visión que aplicó meticulosamente en la creación de Highlands.
La Génesis de un Templo del Motor
El proyecto de Highlands Motorsport Park comenzó a tomar forma en 2012 cerca de la localidad de Cromwell, en Central Otago. La elección del lugar no fue casual; el paisaje dramático y las colinas ondulantes de la región proporcionaban un telón de fondo espectacular y un terreno natural perfecto para un trazado con carácter. El 30 de marzo de 2013, las puertas se abrieron oficialmente, revelando un complejo que superaba todas las expectativas.
Las instalaciones fueron diseñadas para ser de estándar internacional desde el primer día. El complejo no solo albergaba una pista principal, sino un diseño inteligente que permitía configurar hasta tres trazados diferentes, ofreciendo versatilidad para distintos tipos de eventos y experiencias de conducción. A esto se sumaron una pista de go-karts de primer nivel, un impresionante museo del automovilismo que alberga joyas de la historia del motor, y un restaurante con vistas panorámicas al circuito. Quinn no solo construyó una pista de carreras; creó un destino.
El Desafío del Trazado: 4.1 Kilómetros de Pura Adrenalina
El corazón del complejo es, por supuesto, su circuito principal. Con una longitud de 4.1 kilómetros, el trazado de Highlands es una obra de arte de la ingeniería y el diseño, inspirado en algunas de las curvas y secciones más famosas de circuitos legendarios de todo el mundo. Cada curva, cada cambio de elevación y cada recta ha sido cuidadosamente planeado para ofrecer un desafío constante tanto para pilotos aficionados como para profesionales experimentados.

El circuito se caracteriza por su fluidez y su ritmo exigente. Combina secciones rápidas que demandan coraje con zonas técnicas que requieren precisión milimétrica. Uno de sus puntos más icónicos es el puente "The Highlands Forest", una chicane veloz que pasa por encima de otra parte de la pista, creando una imagen visual espectacular y un reto técnico único. La pista exige el máximo del coche y del piloto, premiando la valentía pero castigando duramente los errores. Es un asfalto que genera respeto y adicción a partes iguales.
Tabla de Datos Clave: Highlands Motorsport Park
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Propietario | Tony Quinn |
| Ubicación | Cromwell, Central Otago, Nueva Zelanda |
| Fecha de Apertura | 30 de marzo de 2013 |
| Longitud del Circuito Principal | 4.1 kilómetros |
| Instalaciones Destacadas | Circuito con 3 configuraciones, Museo del Automovilismo, Pista de Go-Karts, Restaurante |
| Evento Principal | Highlands 101 |
Highlands 101: La Épica Respuesta Neozelandesa a Bathurst
Cada gran circuito necesita una carrera emblemática, y para Highlands, esa carrera es la Highlands 101. Presentada como la respuesta de Nueva Zelanda a la mítica Bathurst 1000 de Australia, esta es la joya de la corona del calendario anual del parque. Se trata de una carrera de resistencia para coches de Gran Turismo (GT) y turismos, donde los equipos compiten durante 101 extenuantes vueltas, lo que equivale a aproximadamente tres horas y media de competición al límite.
Lo que hace a la Highlands 101 verdaderamente especial, más allá de la acción en pista, es su formato de salida único. En un guiño a la historia del automovilismo, la carrera comienza con una variación de la clásica salida "estilo Le Mans". Los copilotos se alinean al final del pit lane según el orden de clasificación. Al darse la señal, corren a pie hacia sus respectivos coches, que están alineados en la calle de boxes. Al llegar, entregan una bandera a su equipo, y solo entonces el piloto principal puede arrancar el motor y lanzarse a la pista. Este ritual no solo es un espectáculo visual increíble para los aficionados, sino que añade un elemento de drama, atletismo y estrategia desde el primer segundo de la competición.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién es el dueño de Highlands Motorsport Park?
El propietario y fundador del circuito es el empresario y piloto escocés-australiano-neozelandés Tony Quinn.
¿Cuándo se inauguró el circuito?
Highlands Motorsport Park abrió sus puertas oficialmente el 30 de marzo de 2013.

The Highlands Motorsport Park, near Cromwell in Central Otago, opened on 30 March 2013. It featured an international-standard circuit of 4.5 kilometres with three tracks, a go-kart track, a motor sport museum and a restaurant. ¿Qué longitud tiene el circuito principal de Highlands?
El trazado principal del circuito tiene una longitud de 4.1 kilómetros, diseñado para ser un desafío de estándar internacional.
¿Cuál es el evento más famoso que se celebra en el circuito?
El evento más emblemático es la Highlands 101, una carrera de resistencia de 101 vueltas para coches GT y turismos, famosa por su particular salida al estilo Le Mans.
¿Qué otras atracciones ofrece el parque además de la pista de carreras?
El complejo es un destino completo para los aficionados al motor. Incluye un aclamado museo del automovilismo, una pista de go-karts, un restaurante con vistas al circuito y la posibilidad de experimentar el trazado a través de diversas experiencias de conducción.
En definitiva, Highlands Motorsport Park es mucho más que asfalto y pianos. Es el reflejo de la pasión inquebrantable de un hombre que ha dedicado su vida y su fortuna al deporte que ama. Es un testimonio de que, con visión y determinación, se pueden crear leyendas. Para cualquier aficionado al automovilismo, una visita a este rincón de Nueva Zelanda no es solo un viaje a un circuito, es una peregrinación a un verdadero templo de la velocidad.
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