16/09/2018
La noche del 26 de noviembre de 1964, el tango se vistió de luto. Una de sus voces más potentes y carismáticas, la de Julio Sosa, se apagó para siempre. Pero su final no llegó en un escenario, bajo las luces y entre aplausos, sino sobre el frío asfalto de Buenos Aires, al volante de un automóvil que se convirtió en el símbolo de su trágico destino. Ese auto era un DKW Fissore Coupé, una máquina que reflejaba la personalidad de su dueño: elegante, con un toque deportivo y un corazón que latía a un ritmo diferente. La historia del accidente de El Varón del Tango es la crónica de una pasión por la velocidad que encontró un abrupto final contra un obstáculo de cemento, dejando un vacío irremplazable en la cultura popular rioplatense.

La voz que conquistó Buenos Aires
Para entender la magnitud de la tragedia, es fundamental comprender quién era Julio María Sosa Venturini. Nacido en Las Piedras, Uruguay, el 2 de febrero de 1926, en el seno de una familia humilde, Sosa forjó su carácter a base de esfuerzo y superación. Desde joven, su voz grave y su estilo interpretativo único lo destacaron en el competitivo mundo del tango. Tras sus inicios en Uruguay, cruzó el Río de la Plata en 1949 para buscar la gloria en Buenos Aires, la meca del tango.

Su carrera en Argentina fue meteórica. Pasó por orquestas de renombre como las de Francini-Pontier, Francisco Rotundo y Armando Pontier, dejando grabaciones inmortales. Sin embargo, fue en su etapa como solista, a partir de 1960 y acompañado por la orquesta del bandoneonista Leopoldo Federico, cuando alcanzó el estatus de ídolo popular. Canciones como "Nada", "En esta tarde gris" y su icónico recitado de "La cumparsita" lo consagraron definitivamente. Su apodo, "El Varón del Tango", no era solo un título; definía su presencia escénica, su vozarrón y su forma de vivir, siempre intensa y al límite.
El DKW Fissore: Un deportivo con corazón alemán y diseño italiano
La pasión de Julio Sosa no se limitaba a la música; también sentía una fuerte atracción por los automóviles y la velocidad. A mediados de los años 60, poseer un DKW Fissore en Argentina era una declaración de estilo. Este vehículo no era un auto más del montón; representaba una fusión única de ingeniería, diseño y exclusividad.
El Auto Union 1000 S Coupé, conocido localmente como DKW Fissore, era fabricado en la provincia de Santa Fe por Industrias Automotrices Santa Fe S.A. (IASF) bajo licencia de la firma alemana. Su principal característica, y lo que lo hacía tan especial, era su motor de dos tiempos. A diferencia de los motores de cuatro tiempos convencionales, este propulsor de tres cilindros y 981 cm³ completaba el ciclo de potencia en solo dos movimientos del pistón. Esto le confería un sonido muy particular, un zumbido agudo y constante que era su sello distintivo, y una entrega de potencia suave y sin vibraciones. Aunque su potencia de 45-50 HP pueda parecer modesta hoy en día, para la época y el peso del vehículo, ofrecía una agilidad y una respuesta notables.
El otro gran atractivo del Fissore era su carrocería. Diseñada por la prestigiosa firma italiana Carrozzeria Fissore, sus líneas eran fluidas, elegantes y deportivas. Era un coupé de dos puertas con un perfil bajo y una caída de techo suave que le daba un aire de Gran Turismo europeo. Este diseño, combinado con su mecánica poco convencional, lo convertía en un objeto de deseo para quienes buscaban diferenciarse.

Tabla de Especificaciones Técnicas: DKW Fissore Coupé
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Motor | Tricilíndrico en línea, ciclo de dos tiempos |
| Cilindrada | 981 cm³ |
| Potencia | 45 HP a 4.500 rpm |
| Sistema de lubricación | Mezcla automática de aceite en gasolina (Lubrimat) |
| Refrigeración | Por agua, con termostato |
| Tracción | Delantera |
| Caja de cambios | Manual de 4 velocidades sincronizadas |
| Velocidad Máxima | Aproximadamente 135 km/h |
| Carrocería | Coupé de 2 puertas, diseño Fissore |
Crónica de un final anunciado: El accidente fatal
La fascinación de Julio Sosa por la velocidad no era un secreto. Ya había protagonizado otros accidentes de tránsito de gravedad, de los que había salido con más suerte que sensatez. Pero la madrugada del 25 de noviembre de 1964, la suerte le dio la espalda. Tras una de sus habituales presentaciones, Sosa tomó su DKW Fissore y se dirigió a alta velocidad por las calles de Buenos Aires.
El escenario del accidente fatal fue el cruce de la Avenida Figueroa Alcorta y la calle Tagle, en el barrio de Palermo. Allí, de manera inexplicable para los estándares de seguridad actuales, se erigía una base de hormigón que sostenía un semáforo destinado a una escuela cercana. En la oscuridad de la noche, el coupé de Sosa impactó de lleno contra esa estructura inamovible. El choque fue brutal. El frente del auto quedó completamente destrozado, atrapando al cantor entre los hierros retorcidos.
A pesar de la violencia del impacto, Julio Sosa no murió en el acto. Fue rescatado y trasladado de urgencia al Hospital Fernández, donde los médicos lucharon por salvarle la vida. Sin embargo, las heridas eran demasiado graves. Tras más de 24 horas de agonía, falleció el 26 de noviembre de 1964. Tenía apenas 38 años y se encontraba en la cima de su carrera. La noticia conmocionó al país y a todo el mundo del tango. Su velatorio en el Salón La Argentina fue una manifestación de duelo popular sin precedentes, y su cortejo fúnebre fue acompañado por una multitud que lloraba la partida de su ídolo.
El legado inmortal y la memoria de un auto
La muerte de Julio Sosa elevó su figura a la categoría de mito. Su vida corta e intensa, su voz inconfundible y su trágico final lo convirtieron en una leyenda. Y en esa leyenda, el DKW Fissore ocupa un lugar sombrío pero indeleble. El auto, que en vida representaba su éxito y su gusto por la adrenalina, se transformó post mortem en el frío testigo de su último viaje.
Hoy, la historia del accidente de Julio Sosa sigue siendo un recordatorio de la fragilidad de la vida, incluso para aquellos que parecen invencibles. Su música sigue sonando, su voz sigue emocionando a nuevas generaciones, pero el recuerdo de aquella noche en Figueroa Alcorta y la imagen de su coupé destrozado forman parte inseparable del relato de "El Varón del Tango", el hombre que vivió y murió a toda velocidad.

Preguntas Frecuentes
¿Qué modelo exacto de auto manejaba Julio Sosa cuando se accidentó?
Julio Sosa conducía un Auto Union DKW Fissore Coupé, un vehículo de fabricación argentina bajo licencia alemana, conocido por su diseño deportivo italiano y su particular motor de dos tiempos.
¿Cuándo y dónde ocurrió el accidente?
El accidente ocurrió en la madrugada del 25 de noviembre de 1964. El impacto fue en el cruce de la Avenida Figueroa Alcorta y la calle Tagle, en Buenos Aires. Julio Sosa falleció al día siguiente, el 26 de noviembre, debido a la gravedad de las heridas.
¿Fue el primer accidente de tránsito de Julio Sosa?
No. Lamentablemente, "El Varón del Tango" ya había sufrido otros accidentes automovilísticos serios en los años previos, lo que demostraba su arriesgado estilo de conducción y su pasión por la velocidad.
¿Qué hacía tan especial al DKW Fissore en esa época?
Era un auto que combinaba varias características deseables: un diseño coupé muy atractivo y exclusivo de origen italiano, una mecánica alemana poco convencional (motor de dos tiempos y tracción delantera) que le daba un andar ágil, y era un producto de la industria nacional, lo que lo convertía en un símbolo de estatus y modernidad en la Argentina de los años 60.
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