28/09/2024
El Adiós de un Gigante: El Último Motor Ford en la F1
La historia de la Fórmula 1 está repleta de nombres icónicos, pero pocos han tenido un impacto tan profundo y democratizador como Ford. Aunque el gigante de Detroit no siempre estuvo presente como un equipo de fábrica, su asociación con Cosworth redefinió la competición durante décadas. La pregunta sobre cuándo rugió por última vez un motor con el ADN del óvalo azul en la máxima categoría nos lleva a un viaje a través de una era dorada, un intento fallido como constructor y un legado imborrable. La respuesta corta es 2004, pero la historia detrás de esa fecha es una de las más fascinantes del motorsport.

La Era Dorada: El Motor que Cambió la Fórmula 1
Para entender el final, primero hay que comprender el glorioso comienzo. En 1966, Ford decidió financiar a la pequeña empresa de ingeniería británica Cosworth, fundada por Mike Costin y Keith Duckworth, para crear un motor de Fórmula 1. El resultado fue el legendario Ford-Cosworth DFV (Double Four Valve), un V8 de 3.0 litros que debutó en el Gran Premio de Holanda de 1967 montado en un Lotus 49 conducido por Jim Clark, quien ganó la carrera de manera contundente.
Ese fue el inicio de una era de dominio sin precedentes. Lo que hizo especial al DFV no fue solo su rendimiento y fiabilidad, sino su disponibilidad. A diferencia de Ferrari, que construía sus motores exclusivamente para sus propios coches, Ford y Cosworth pusieron el DFV a la venta para cualquier equipo que pudiera pagarlo. Esto provocó una revolución en la parrilla:
- Democratización: Equipos pequeños e independientes como Tyrrell, McLaren y Williams pudieron comprar un motor competitivo y luchar por victorias y campeonatos contra los grandes fabricantes.
- Dominio Absoluto: Desde finales de los 60 hasta principios de los 80, la parrilla de la F1 estaba repleta de monoplazas con motor DFV. En muchas temporadas, casi todos los equipos, a excepción de Ferrari y algún otro, utilizaban este motor.
- Éxito Inigualable: El Ford-Cosworth DFV y sus evoluciones lograron 155 victorias en Grandes Premios, 12 campeonatos de pilotos y 10 campeonatos de constructores, una cifra que lo convierte en el motor más exitoso en la historia de la categoría.
El Desafío de los Turbos y el Regreso
A principios de la década de 1980, la tecnología turboalimentada introducida por Renault comenzó a eclipsar a los motores de aspiración natural como el DFV. La potencia bruta de los motores turbo era simplemente inalcanzable, y la era del Cosworth llegó a su fin. Ford se tomó un respiro, pero no por mucho tiempo.
Con la prohibición de los motores turbo para la temporada de 1989, Ford-Cosworth regresó con fuerza. Desarrollaron nuevos motores V8, como la serie HB, que demostraron ser extremadamente competitivos. Esta segunda ola de éxito tuvo como protagonista al equipo Benetton, con el que un joven Michael Schumacher logró sus primeras victorias en la Fórmula 1 en 1992 y 1993, sentando las bases para sus futuros campeonatos.
El Proyecto Jaguar Racing: El Canto del Cisne
A finales de los 90, Ford decidió que ya no era suficiente ser solo un proveedor de motores. Quería el prestigio de tener un equipo de fábrica completo. En 1999, compraron el exitoso equipo Stewart Grand Prix, fundado por el tricampeón del mundo Jackie Stewart, y lo rebautizaron como Jaguar Racing para la temporada 2000, utilizando su marca británica de lujo.
Las expectativas eran enormes. Con el respaldo financiero de uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo, se esperaba que los coches verdes de Jaguar lucharan por podios y victorias. Sin embargo, la realidad fue muy diferente. El proyecto estuvo plagado de problemas:
- Inestabilidad Directiva: Hubo constantes cambios en la cúpula del equipo, lo que impidió desarrollar una visión a largo plazo.
- Presión Corporativa: La burocracia y la política interna de una corporación tan grande como Ford a menudo chocaban con la agilidad necesaria para tener éxito en la F1.
- Rendimiento Decepcionante: A pesar de contar con pilotos de renombre como Eddie Irvine y Mark Webber, los resultados nunca llegaron. El equipo luchó en la mitad de la parrilla y solo consiguió dos podios en cinco temporadas.
El motor utilizado durante esta etapa era un Cosworth V10, rebautizado como Jaguar. Por lo tanto, el último motor directamente financiado y respaldado por Ford en la Fórmula 1 fue el que impulsó al Jaguar R5 durante la temporada 2004. Al final de ese año, Ford, en medio de una reestructuración global, decidió poner fin a su costosa y decepcionante aventura en la F1, vendiendo el equipo a una empresa de bebidas energéticas emergente: Red Bull Racing.
Tabla Comparativa: Las Dos Grandes Eras de Ford en F1
| Característica | Era Ford-Cosworth (1967-1983) | Era Jaguar Racing (2000-2004) |
|---|---|---|
| Modelo de Participación | Proveedor de motores para múltiples equipos clientes. | Equipo de fábrica (constructor). |
| Éxito Deportivo | Dominio absoluto: 155 victorias, múltiples campeonatos de pilotos y constructores. | Modesto: 0 victorias, 2 podios en 5 temporadas. |
| Impacto en la Parrilla | Revolucionario. Permitió competir a equipos independientes y definió una era. | Limitado. Fue un equipo de media tabla sin gran influencia en el campeonato. |
| Legado Inmediato | El motor más exitoso de la historia de la F1. | La venta del equipo dio origen a la exitosa escudería Red Bull Racing. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuándo compitió el último motor Ford en la F1?
El último motor oficialmente respaldado por Ford Motor Company compitió en la temporada 2004, montado en los monoplazas del equipo Jaguar Racing. El motor era un Cosworth CR-6 V10.
¿Qué equipo se convirtió en Jaguar Racing?
Jaguar Racing nació de la compra del equipo Stewart Grand Prix por parte de Ford a finales de 1999.
¿Ganó Ford un campeonato como constructor?
No. A pesar de su inmenso éxito como proveedor de motores, Ford nunca ganó un campeonato de constructores con su propio equipo de fábrica, Jaguar Racing.
¿Qué pasó con el equipo Jaguar después de 2004?
Al final de la temporada 2004, Ford vendió el equipo a Red Bull, que lo transformó en Red Bull Racing, una de las escuderías más dominantes de la historia reciente de la Fórmula 1.
¿Volverá Ford a la Fórmula 1?
Sí. Se ha anunciado oficialmente que Ford regresará a la Fórmula 1 en 2026 como socio técnico de Red Bull Powertrains. Colaborarán en el desarrollo de la unidad de potencia de nueva generación para los equipos Red Bull Racing y RB (anteriormente AlphaTauri), marcando el regreso del icónico óvalo azul al Gran Circo después de más de 20 años de ausencia.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Último Motor Ford en la Fórmula 1: Un Legado puedes visitar la categoría Automovilismo.

