28/02/2019
En el panteón de las leyendas del deporte, pocas figuras brillan con la intensidad de Diego Armando Maradona. Un futbolista cuya genialidad en el campo solo era comparable con su personalidad arrolladora fuera de él. Y como toda deidad terrenal, sus deseos a menudo trascendían lo ordinario. Uno de esos deseos, un capricho que se convirtió en mito, involucra a otra leyenda, esta vez de la ingeniería y la velocidad: Ferrari. La historia del Ferrari Testarossa negro de Maradona no es solo la crónica de la compra de un superdeportivo; es un relato de poder, persuasión y la audacia de un hombre que creía que nada era imposible.

Un Deseo Nacido en la Cima del Mundo
Corría el año 1986. Maradona no era solo un futbolista; era el rey indiscutido de Nápoles y estaba a punto de conquistar el mundo con la Selección Argentina en el Mundial de México. En la cima de su poder y gloria, Diego expresó un deseo que parecía tan simple como complejo: quería un Ferrari. Pero no cualquier Ferrari. Mientras el mundo asociaba la marca de Maranello con el icónico color *Rosso Corsa*, Maradona quería algo diferente, algo que reflejara su estatus único. Lo quería negro.

Este pedido, realizado justo antes de la cita mundialista, era más que una simple elección de color. Era una declaración. En la década de los 80, pedir un Ferrari de un color que no fuera el rojo tradicional era casi un sacrilegio. La marca italiana, bajo la férrea dirección de su fundador, era extremadamente purista con sus tradiciones. Pero Maradona no era un cliente cualquiera, y para cumplir su voluntad, entraría en escena el hombre que hacía posible lo imposible: su representante, Guillermo Coppola.
La Misión Imposible de Guillermo Coppola
Coppola, más que un manager, era el arquitecto de la vida de Maradona fuera de la cancha. Entendió que la petición de Diego no era negociable y se embarcó en una misión que muchos habrían abandonado al empezar: convencer al mismísimo Enzo Ferrari.
El Duelo de Titanes: Coppola vs. Il Commendatore
La reunión entre Coppola y Enzo Ferrari es material de leyenda. 'Il Commendatore', un hombre conocido por su carácter inflexible y su devoción por la tradición de su marca, escuchó la petición. La respuesta inicial fue, como era de esperar, un rotundo no. Ferrari no fabricaba autos negros. Sus coches de calle llevaban el alma de la competición, y esa alma era roja. Sin embargo, Coppola desplegó todo su arsenal de carisma y poder de negociación. Le explicó que no se trataba de un cliente ordinario, sino del mejor futbolista del planeta, un ícono cultural cuya imagen asociada a un Ferrari único sería una publicidad invaluable.
Tras una ardua negociación, y contra todo pronóstico, Enzo Ferrari cedió. Por primera vez, la fábrica de Maranello pintaría un Testarossa de color negro sólido, directamente en su línea de producción, para un cliente. El nombre de Maradona había logrado lo que el dinero de muchos millonarios no podía: torcer la voluntad del patriarca de Ferrari. El coche, un flamante Ferrari Testarossa, tendría un costo de 430.000 dólares.

La Jugada Maestra: El Regalo del Napoli
Con el coche asegurado, Coppola enfrentaba el segundo desafío: ¿quién lo pagaría? Aquí es donde su genio brilló nuevamente. Se dirigió al presidente del Napoli, Corrado Ferlaino, con una propuesta irrefutable. Maradona estaba a punto de regresar de México como campeón del mundo, como un dios viviente. ¿Qué mejor manera de recibirlo y asegurar su felicidad (y permanencia) en el club que con un regalo a la altura de su nueva condición?
Coppola, en una jugada maestra de la negociación, le dijo a Ferlaino que el coche costaba el doble de su precio real. El presidente del Napoli, desesperado por mantener contenta a su estrella, aceptó sin dudarlo. Pagó la suma y el Ferrari Testarossa negro se convirtió en el regalo de bienvenida para el campeón del mundo. Coppola no solo había cumplido el deseo de Diego, sino que lo había hecho sin que le costara un centavo.
El Ferrari Testarossa: Un Icono de los 80
Para entender la magnitud del capricho de Maradona, es crucial comprender qué representaba el Testarossa en aquella época. Lanzado en 1984, era el sucesor del Berlinetta Boxer y se convirtió instantáneamente en el superdeportivo por excelencia de la década, inmortalizado en series como 'Miami Vice'.
- Diseño: Obra de Pininfarina, sus características más distintivas eran las enormes tomas de aire laterales con rejillas horizontales, un detalle tan funcional como estético.
- Motor: Su corazón era un motor de 12 cilindros opuestos (bóxer) de 4.9 litros, que producía 390 caballos de fuerza.
- Rendimiento: Era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 5 segundos y alcanzar una velocidad máxima cercana a los 290 km/h.
Era una máquina espectacular, un símbolo de estatus y poder que encajaba perfectamente con la personalidad del 'Pelusa'.
Comparativa de Superdeportivos de la Época
| Modelo | Motor | Potencia | Velocidad Máxima |
|---|---|---|---|
| Ferrari Testarossa | 4.9L Flat-12 | 390 hp | 290 km/h |
| Lamborghini Countach LP5000 QV | 5.2L V12 | 455 hp | 295 km/h |
| Porsche 959 | 2.8L Twin-Turbo Flat-6 | 444 hp | 317 km/h |
El Legado de un Coche Único
El Ferrari negro de Maradona trascendió el asfalto. Se convirtió en un símbolo de una era, de la capacidad de un individuo para romper las reglas más sagradas. La anécdota cuenta que, al recibirlo, la primera queja de Diego fue que no tenía estéreo, a lo que Coppola respondió: "¡Pero Diego, es un coche de carreras, no tiene estéreo!". Fiel a su estilo, Maradona insistió en que le instalaran uno.

El coche permaneció en su poder durante sus años en Nápoles y finalmente fue vendido. Con el paso de los años, su valor se ha multiplicado exponencialmente, no solo por ser un Testarossa en perfecto estado, sino por su historia única y su ilustre primer propietario. Es una pieza de colección que encapsula la esencia de dos leyendas: la de un futbolista que cambió el juego para siempre y la de una marca que, por una vez, se doblegó ante un rey.
Preguntas Frecuentes sobre el Ferrari de Maradona
¿Quién le regaló finalmente el Ferrari a Maradona?
El coche fue pagado por el presidente del SSC Napoli, Corrado Ferlaino, como un regalo para Maradona tras su victoria en el Mundial de 1986. Sin embargo, toda la operación, desde convencer a Enzo Ferrari hasta negociar el pago con Ferlaino, fue obra de su representante, Guillermo Coppola.
¿Cuál era el modelo exacto y por qué era tan especial?
El modelo era un Ferrari Testarossa. Su particularidad residía en su color: fue pintado de negro directamente en la fábrica de Maranello por petición expresa de Maradona, rompiendo la tradición de la marca de producir sus coches principalmente en color rojo (*Rosso Corsa*).
¿Qué pasó con el coche después de que Maradona lo vendiera?
El coche pasó por las manos de varios coleccionistas privados. Su paradero fue un misterio durante años hasta que fue adquirido por un coleccionista español. Cada vez que aparece en una subasta, su valor alcanza cifras astronómicas debido a su procedencia única y su historia legendaria.
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