How did McLaren do in Le Mans 2025?

Le Mans 2016: El Drama Inolvidable de Toyota

10/09/2022

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El automovilismo deportivo tiene la capacidad de escribir historias de gloria, superación y, en ocasiones, de una crueldad inimaginable. Pocas carreras encarnan esta dualidad como las 24 Horas de Le Mans de 2016. Fue una edición que prometía una batalla épica entre los gigantes de la resistencia, Porsche, Toyota y Audi, y que entregó mucho más que eso: un guion de Hollywood con el final más dramático y desolador que se recuerde en décadas. Lo que parecía ser la consagración histórica para un fabricante se transformó, en cuestión de minutos, en una de las victorias más inesperadas y en un corazón roto que resonó en todo el mundo del motor.

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Una Clasificación Pasada por Agua

El preludio de la carrera ya nos daba pistas de que esta edición no sería ordinaria. Las sesiones de clasificación, repartidas en seis horas, estuvieron fuertemente condicionadas por el clima. Fue en los primeros diez minutos de la sesión inicial donde se decidió todo. Neel Jani, al volante del Porsche 919 Hybrid Nº 2, marcó un tiempo estratosférico de 3:19.733, asegurando la pole position. La lluvia que cayó durante las sesiones del día siguiente impidió que nadie pudiera mejorar los tiempos, consolidando un doblete en la primera fila para Porsche, con su coche hermano Nº 1 justo detrás.

What car does McLaren use in Le Mans?
"The 750S Le Mans marks not just 30 years since our debut victory in the iconic race but an exciting time for the brand with McLaren GT3 EVO cars competing in this year's race and the announcement of our return to the top, Hypercar class in 2027.

Toyota se posicionó como el principal rival, con el TS050 Hybrid Nº 6 de Stéphane Sarrazin en tercera posición, seguido por el Nº 5 de Anthony Davidson. Audi, por su parte, tuvo un comienzo complicado. Ambos R18 sufrieron problemas mecánicos que los relegaron a la quinta y sexta plaza, a más de tres segundos de la pole, una distancia considerable en la élite de la resistencia. En la categoría LMP2, G-Drive Racing se hizo con el mejor tiempo, mientras que en LMGTE Pro, los nuevos Ford GT hicieron una declaración de intenciones, copando las primeras posiciones y demostrando que su regreso a Le Mans, 50 años después de su histórica victoria, iba muy en serio.

Comienzo Caótico Bajo el Coche de Seguridad

El día de la carrera, el sábado, amaneció con un cielo gris que cumplió sus amenazas. Una lluvia torrencial cayó sobre el Circuito de la Sarthe justo antes de la hora de inicio, obligando a la dirección de carrera a tomar una decisión histórica: por primera vez, las 24 Horas de Le Mans comenzarían detrás del coche de seguridad. El actor Brad Pitt ondeó la bandera tricolor francesa a las 15:00, pero los coches rodaron en fila india durante 53 largos minutos hasta que la pista se consideró lo suficientemente segura para competir.

Cuando finalmente se dio la bandera verde, la batalla fue instantánea. Jani mantuvo el liderato para Porsche, pero el Toyota Nº 6 de Mike Conway no tardó en atacar, superando al Porsche Nº 1 y lanzándose a la caza del líder. En la octava vuelta, Conway completó el adelantamiento y puso a Toyota al frente. La lucha entre los tres fabricantes fue feroz desde el principio, con los Audi recuperando terreno y los Porsche y Toyota intercambiando posiciones constantemente, en una danza de alta velocidad y estrategia en la que cada parada en boxes podía cambiar el panorama de la carrera.

La Batalla de los Gigantes: Porsche vs. Toyota

A medida que avanzaban las horas y la pista se secaba, la carrera se convirtió en un duelo estratégico y de ritmo puro entre los dos Porsche y los dos Toyota. El Audi Nº 7 de Lotterer, Tréluyer y Fässler tuvo que entrar en boxes para un cambio de turbocompresor, perdiendo un tiempo precioso que los sacó de la lucha por la victoria. El Audi Nº 8 se mantuvo en la pelea, pero sin el ritmo necesario para desafiar a los líderes.

Los Toyota demostraron tener una ligera ventaja en la gestión del combustible, pudiendo completar tandas de una vuelta más que los Porsche. Esta estrategia les permitía pasar más tiempo en pista a máxima velocidad y aspirar a realizar una parada menos durante toda la carrera. El Porsche Nº 1, con Webber, Hartley y Bernhard, y el Toyota Nº 6, con Sarrazin, Conway y Kobayashi, se intercambiaron el liderato en múltiples ocasiones. Mientras tanto, el Porsche Nº 2 de Jani, Dumas y Lieb y el Toyota Nº 5 de Davidson, Buemi y Nakajima se mantenían a la expectativa, en una lucha a cuatro bandas que mantuvo la tensión durante toda la tarde y la noche.

La Noche de Le Mans: Incidentes y Estrategia

La noche en Le Mans es un monstruo diferente. La visibilidad se reduce, la fatiga aparece y la pista se vuelve más traicionera. Fue durante estas horas oscuras cuando la carrera comenzó a cobrarse sus víctimas. Varios incidentes provocaron la salida del coche de seguridad, neutralizando las ventajas y reagrupando a los competidores. El más significativo para la lucha por la victoria fue el problema que afectó al Porsche Nº 1. El coche tuvo que ser llevado al garaje para solucionar un problema con la bomba de agua y la temperatura del motor, una reparación que duró dos horas y media y les hizo perder 39 vueltas, eliminando cualquier opción de victoria.

Con un contendiente menos, la lucha se centró en los dos Toyota y el Porsche Nº 2. Los coches japoneses parecían tener un ritmo ligeramente superior y una estrategia más eficiente. El Toyota Nº 6 tomó el liderato, pero el Porsche Nº 2 no se rindió, presionando y aprovechando cada oportunidad. Fue una noche de máxima concentración, donde el más mínimo error podía ser fatal. Los equipos de Audi, por su parte, fueron llamados a boxes para reparar las luces de numeración de sus coches, perdiendo aún más tiempo y confirmando que su lucha sería, como mucho, por el último escalón del podio.

Ford vs. Ferrari: Reviviendo la Historia en GTE Pro

Paralelamente a la batalla por la general, la categoría LMGTE Pro ofrecía un espectáculo que parecía sacado de los libros de historia. Cincuenta años después de su legendaria victoria sobre Ferrari, el equipo Ford GT regresaba a Le Mans con un objetivo claro: repetir la hazaña. Su principal rival no era otro que Ferrari, representado por el equipo Risi Competizione y su 488 GTE.

La lucha fue encarnizada durante las 24 horas. Los Ford Nº 68 y Nº 69 y el Ferrari Nº 82 se intercambiaron el liderato en innumerables ocasiones, en una batalla sin cuartel. Al final, fue el Ford GT Nº 68, pilotado por Joey Hand, Dirk Müller y el héroe local Sébastien Bourdais, quien cruzó la meta en primer lugar, desatando la euforia en el garaje americano. La victoria no estuvo exenta de polémica, ya que tanto Ford como Ferrari recibieron sanciones post-carrera, pero el resultado final se mantuvo, sellando un regreso soñado para la marca del óvalo azul.

El Drama Inimaginable: El Final Más Cruel

A medida que el sol volvía a bañar el circuito y la carrera entraba en sus últimas horas, el Toyota Nº 5, con Kazuki Nakajima al volante, había consolidado una ventaja que parecía definitiva. El coche había funcionado como un reloj, el ritmo era impecable y el equipo había ejecutado una carrera perfecta. A falta de menos de diez minutos, la ventaja sobre el Porsche Nº 2 era de más de un minuto. En el garaje de Toyota, la emoción era palpable. Se preparaban para celebrar su primera y ansiada victoria en las 24 Horas de Le Mans.

Pero entonces, ocurrió lo impensable. Con apenas seis minutos para el final, Nakajima reportó por radio una pérdida de potencia. El mundo observó atónito cómo el Toyota TS050 Hybrid comenzaba a ralentizar drásticamente en la recta de Mulsanne. La ventaja se esfumaba a cada segundo. Al comenzar la que sería la última vuelta, el coche se detuvo por completo en la recta de meta, justo después de la línea de llegada. El silencio en el garaje de Toyota fue sepulcral. Las lágrimas de alegría se convirtieron en lágrimas de incredulidad y desolación.

A pocos metros, Neel Jani, en el Porsche Nº 2, pasaba a toda velocidad para recibir la bandera a cuadros, consiguiendo la 18ª victoria general para Porsche de la forma más inesperada posible. Fue un final que nadie podría haber escrito, un giro del destino tan brutal como inolvidable.

Resultados Finales por Categoría

CategoríaPosiciónNº CocheEquipoPilotosChasisVueltas
LMP112Porsche TeamRomain Dumas / Neel Jani / Marc LiebPorsche 919 Hybrid384
LMP126Toyota Gazoo RacingStéphane Sarrazin / Mike Conway / Kamui KobayashiToyota TS050 Hybrid381
LMP138Audi Sport Team JoestLucas di Grassi / Loïc Duval / Oliver JarvisAudi R18372
LMP2136Signatech AlpineGustavo Menezes / Nicolas Lapierre / Stéphane RichelmiAlpine A460-Nissan357
LMGTE Pro168Ford Chip Ganassi Team USAJoey Hand / Dirk Müller / Sébastien BourdaisFord GT340
LMGTE Am162Scuderia CorsaBill Sweedler / Townsend Bell / Jeff SegalFerrari 458 Italia GT2331

Preguntas Frecuentes sobre Le Mans 2016

¿Cuál fue la causa exacta del fallo del Toyota?

El fallo en el Toyota Nº 5 se debió a un problema en una línea de conexión entre el turbocompresor y el intercooler. Este fallo provocó una pérdida de control sobre el turbo y una pérdida total de potencia, deteniendo el coche en la última vuelta.

¿Quién ganó finalmente las 24 Horas de Le Mans 2016?

La victoria en la clasificación general fue para el Porsche 919 Hybrid Nº 2, pilotado por Romain Dumas, Neel Jani y Marc Lieb. Fue la 18ª victoria de Porsche en Le Mans.

¿Por qué fue tan significativa la victoria de Ford en LMGTE Pro?

La victoria de Ford fue histórica porque se produjo exactamente 50 años después de su primera victoria en Le Mans en 1966, cuando derrotaron a Ferrari. El regreso en 2016 y la victoria sobre Ferrari de nuevo fue visto como la reedición de una de las rivalidades más famosas del automovilismo.

¿Qué consecuencias tuvo este resultado en el campeonato?

La victoria de Dumas, Jani y Lieb aumentó considerablemente su ventaja en el Campeonato Mundial de Pilotos de Resistencia (WEC). Para los fabricantes, Porsche amplió su liderato sobre Audi, mientras que el desafortunado resultado de Toyota los relegó a la tercera posición.

En conclusión, las 24 Horas de Le Mans de 2016 quedaron grabadas en la memoria colectiva como un recordatorio de que en el automovilismo, y especialmente en Le Mans, la carrera no termina hasta que se cruza la bandera a cuadros. Fue un día de gloria inesperada para Porsche y de una desolación infinita para Toyota, una historia de contrastes que define la esencia misma de este deporte.

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