17/02/2021
En el panteón de los grandes del automovilismo, pocos nombres resuenan con la singularidad de John Surtees. Su historia no es solo la de un piloto rápido, sino la de un talento trascendental, capaz de dominar las bestias de dos y cuatro ruedas con una maestría inigualable. Es, hasta la fecha, el único hombre en la historia en proclamarse campeón del mundo de motociclismo y de Fórmula 1. Sin embargo, en su brillante palmarés, plagado de victorias y títulos, existe un capítulo marcado por la frustración y el anhelo: su relación con las 24 Horas de Le Mans, la carrera que se le resistió y que definió algunos de los momentos más cruciales de su carrera.

El Rey de las Dos Ruedas
Antes de que el mundo lo conociera como 'Big John' en los paddocks de la Fórmula 1, Surtees era ya una leyenda viviente en el mundo del motociclismo. Entre 1958 y 1960, su dominio fue casi absoluto. Con un total de siete campeonatos mundiales en las categorías de 350cc y 500cc, Surtees demostró una simbiosis perfecta con sus máquinas. En 49 participaciones, cosechó 38 victorias, una estadística que habla por sí sola de su superioridad. Para 1960, a sus 26 años, había conquistado todas las cimas posibles sobre dos ruedas. El siguiente desafío, lógicamente, estaba en el automovilismo.
El Salto a la F1 y la Gloria con Ferrari
La transición de Surtees a los monoplazas fue asombrosamente rápida. Demostró que su talento no entendía de número de ruedas y en su segunda carrera en la Fórmula 1, en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1960, ya estaba en el podio. Su habilidad innata y su sensibilidad mecánica llamaron la atención del Commendatore, Enzo Ferrari, quien lo fichó para su escudería. La culminación de esta asociación llegó en 1964, cuando John Surtees se coronó campeón del mundo de Fórmula 1 al volante de un Ferrari, grabando su nombre en la historia para siempre. Parecía que todo lo que tocaba se convertía en oro, pero el circuito de La Sarthe tenía otros planes.
La Obsesión de Le Mans: Un Sueño Inacabado
Paralelamente a su éxito en la F1, Surtees desarrolló una fascinación por las carreras de resistencia, y en particular, por las 24 Horas de Le Mans. Era la prueba definitiva de hombre y máquina, y para un competidor de su calibre, la victoria allí era casi una obligación moral. Sin embargo, su historia con la mítica prueba francesa es un relato de 'casi', de mala suerte y de conflictos que le impidieron alcanzar la gloria.
1963: Un Debut Prometedor en Resistencia
Su primera gran incursión en las carreras de larga duración con Ferrari fue en las 12 Horas de Sebring de 1963. La anécdota de esa carrera define su carácter. Ferrari le había encargado las pruebas de los coches y uno de los destinados al equipo NART no estaba completamente a punto. Por un cambio de última hora, ese fue el coche que le tocó a él y a su compañero Ludovico Scarfiotti. Durante la carrera, el capó mal sellado provocaba que los humos del motor se filtraran en el habitáculo. A pesar de las náuseas y el malestar, no solo terminaron, sino que ganaron la carrera, marcando además la vuelta rápida. Era la prueba de que Surtees tenía la velocidad y la resistencia para triunfar en Le Mans.
1964: El Podio Amargo
Ese mismo año de su título en F1, 1964, Surtees llegó a Le Mans como uno de los grandes favoritos. Al volante de un Ferrari, luchó en la cabeza de la carrera. El coche funcionaba a la perfección y la victoria parecía al alcance de la mano. Sin embargo, la fortuna le dio la espalda. A pocas horas del final, un manguito de combustible se rompió. El problema no les obligó a retirarse, pero sí les impuso una penalización devastadora: en cada parada en boxes, solo podían llenar el depósito hasta la mitad para evitar fugas. Esta pérdida de tiempo constante les relegó a la tercera posición. Subieron al podio, sí, pero para Surtees fue una derrota. “Disfrutamos de llegar al podio, pero fue frustrante estar en el tercer escalón porque el coche funcionaba perfectamente y podríamos haber ganado fácilmente”, confesaría años después.
1966: La Ruptura Definitiva
Quizás el episodio más dramático de Surtees en Le Mans fue el de 1966, en plena guerra entre Ferrari y Ford. Surtees, como piloto principal de la Scuderia, había marcado el mejor tiempo en los entrenamientos. Estaba en plena forma y el Ferrari P3 era una máquina formidable. Sin embargo, un desacuerdo con el director del equipo, Eugenio Dragoni, lo cambió todo. Estaba previsto que Surtees compartiera coche con Mike Parkes, pero al llegar al circuito descubrió que Dragoni lo había sustituido por Ludovico Scarfiotti. Para Surtees, aquello fue la gota que colmó el vaso. Sentía que Ferrari no le había respetado tras un grave accidente que sufrió en Mosport en 1965, favoreciendo a otros pilotos. Furioso por lo que consideró una traición, Surtees hizo las maletas y abandonó el circuito en el acto, rompiendo su relación con Ferrari de forma inmediata y definitiva.
Un Último Intento
Su historia con Le Mans no terminó ahí. Al año siguiente, en 1967, regresó con su propio equipo, inscribiendo un Lola T70 con motor Aston Martin. Fue un intento valiente, pero la falta de financiación y recursos frente a los gigantes de fábrica hizo que el proyecto no tuviera éxito. Sería su última participación seria en la gran carrera de resistencia.
Tabla Resumen de sus Intentos en Le Mans
| Año | Equipo | Coche | Resultado | Notas Clave |
|---|---|---|---|---|
| 1964 | SpA Ferrari SEFAC | Ferrari 330 P | 3º Lugar | Un manguito de combustible roto les impidió luchar por la victoria. |
| 1966 | SpA Ferrari SEFAC | Ferrari 330 P3 | No participó | Abandonó el equipo antes de la carrera por un desacuerdo con la dirección. |
| 1967 | Lola Cars Ltd. / Team Surtees | Lola T70 Mk.III GT | Retirado | Problemas mecánicos en su intento con equipo propio. |
El Legado Más Allá de la Pista
John Surtees se retiró de la competición en 1972 y continuó ligado al automovilismo dirigiendo su propio equipo de F1 hasta 1978. Su vida, sin embargo, estuvo marcada por una tragedia personal: la muerte de su hijo Henry en una carrera de Fórmula 2 en 2009. A partir de ese momento, dedicó gran parte de sus esfuerzos a la Henry Surtees Foundation, una organización benéfica para ayudar a las víctimas de accidentes. A pesar de todos sus logros, la espina de Le Mans siempre permaneció. Él mismo lo resumió con una sinceridad aplastante: “Desafortunadamente, nunca pude ganar las 24 Horas de Le Mans”. Su historia es un recordatorio de que incluso las más grandes leyendas tienen montañas que no pudieron escalar, y en el caso de Surtees, esa montaña fue, y siempre será, La Sarthe.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Ganó John Surtees las 24 Horas de Le Mans?
No. A pesar de varios intentos y de estar cerca de la victoria, John Surtees nunca consiguió ganar las 24 Horas de Le Mans. Su mejor resultado fue un tercer puesto en 1964 con Ferrari.
¿Cuántos títulos mundiales ganó John Surtees?
John Surtees ganó un total de 8 títulos mundiales. Siete en el campeonato del mundo de motociclismo (cuatro en 500cc y tres en 350cc) y uno en el campeonato del mundo de Fórmula 1 en 1964.
¿Por qué se considera a John Surtees una leyenda única?
Es la única persona en la historia del deporte motor que ha sido campeón del mundo tanto en motociclismo (en la categoría reina) como en automovilismo (Fórmula 1), una hazaña que probablemente nunca se repita.
¿Cuál fue el motivo de su ruptura con Ferrari?
La relación se rompió definitivamente en Le Mans 1966. Surtees tuvo un fuerte desacuerdo con el director del equipo, Eugenio Dragoni, sobre la elección de su compañero de equipo. Sintiéndose traicionado, Surtees abandonó el equipo de forma inmediata.
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