La lancha de Scioli y el accidente que lo marcó

27/03/2020

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Corría el mediodía del 4 de diciembre de 1989. En una camilla, semiinconsciente, un hombre suplicaba a los médicos en el sanatorio Laprida de Rosario: “Sálvenme la vida. Del brazo ya veremos. Quiero vivir”. Ese hombre era Daniel Scioli, en aquel entonces un ídolo popular, un multicampeón de motonáutica en la cima de su carrera. Minutos antes, su vida había dado un vuelco tan violento como el de su catamarán en las aguas del río Paraná. El accidente no solo le arrebataría una parte de su cuerpo, sino que forjaría el carácter de una de las figuras más resilientes y reconocibles de la Argentina contemporánea. La historia de su lancha es la historia de una tragedia, pero también la de un renacimiento.

¿Qué lancha manejaba Scioli?
A las 11.42 de aquel primer lunes de diciembre, en el kilómetro 330 del río Paraná, a la altura de Ramallo, una ola generada por un buque carguero provocó que el catamarán “Frigidaire” piloteado por Scioli se desestabilizara y diera una vuelta de campana que los arrojó a él y a su copiloto italiano Luca Nicolini fuera ...
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Un Campeón en la Cima del Mundo

A finales de la década de los 80, el nombre de Daniel Scioli era sinónimo de velocidad, riesgo y éxito. Sus hazañas en las competencias de offshore eran transmitidas por televisión a todo el país, convirtiéndolo en una celebridad que trascendía el nicho del deporte motor. A sus 32 años, no era un piloto más; era una figura que generaba admiración. Apenas unos meses antes de la fatídica carrera, en agosto de 1989, había conquistado por segunda vez consecutiva el Campeonato Europeo de Motonáutica de Clase 2 tras una victoria memorable en Poole, Inglaterra. Con ese prestigio internacional a cuestas, llegó a la Argentina para disputar una de las pruebas más exigentes del calendario: los 1000 kilómetros del Delta Argentino.

La Carrera, el Presidente y el Catamarán "Frigidaire"

El Gran Premio Internacional de Motonáutica constaba de cinco etapas y atraía la atención de todo el país. Sin embargo, la edición de 1989 tuvo un condimento extra que la hizo inolvidable incluso antes del accidente. En la primera etapa, disputada el 3 de diciembre entre Puerto Norte y Zárate, el piloto del catamarán “Frigidaire de Alba y Vencedor” no fue Scioli. En un hecho sin precedentes, quien tomó los mandos de la poderosa embarcación fue el entonces presidente de la Nación, Carlos Menem.

El mandatario riojano, conocido por su afición a los deportes y a los gestos de alto impacto mediático, pilotó la lancha con Scioli a su lado como copiloto. “Tengo la satisfacción de haber corrido con el presidente Carlos Menem la primera etapa de los 1000 kilómetros del Delta que fue, sin dudas, lo más glorioso de toda mi carrera deportiva”, declararía el propio Scioli tiempo después. Aquella imagen del presidente a toda velocidad por el río quedó grabada en la retina de los argentinos, magnificando aún más la expectativa para la segunda etapa, donde Scioli volvería a su rol de piloto principal.

El Momento Fatal: Una Ola Inesperada

Al día siguiente, para la segunda etapa que unía Zárate con Rosario, Scioli retomó el control del “Frigidaire” junto a su copiloto habitual, el italiano Luca Nicolini. La carrera se desarrollaba con normalidad y a gran velocidad. El objetivo era superar a otra embarcación, “La Juncal”. Fue entonces, a las 11:42 de la mañana, en el kilómetro 330 del río Paraná, a la altura de Ramallo, cuando ocurrió lo impensable.

“Pasó todo muy rápido. Inesperadamente”, relató Scioli desde el hospital. “De pronto, tuvimos enfrente una ola de unos tres metros que después nos enteramos que la produjo un gran buque carguero, y nada pudimos hacer. La embestimos”. El impacto fue brutal. Chocar contra una pared de agua a esa velocidad es como estrellarse contra un muro de hormigón. El catamarán, una máquina diseñada para deslizarse sobre el agua, se levantó de proa y dio una violenta vuelta de campana.

Scioli y Nicolini fueron expulsados de la cabina. Pero en esa fracción de segundo, la tragedia se consumó. “Antes de caer, ya roto, me pegó en el brazo. Como su conformación es de fibra y Kevlar, dos materiales muy duros y cortantes, perdí el brazo. Eso fue todo”. El borde afilado del casco de su propia lancha actuó como una guillotina. El accidente había sido devastador.

¿Qué lancha manejaba Scioli?
A las 11.42 de aquel primer lunes de diciembre, en el kilómetro 330 del río Paraná, a la altura de Ramallo, una ola generada por un buque carguero provocó que el catamarán “Frigidaire” piloteado por Scioli se desestabilizara y diera una vuelta de campana que los arrojó a él y a su copiloto italiano Luca Nicolini fuera ...
Resumen del Accidente de Daniel Scioli
Dato ClaveInformación
Fecha del accidente4 de diciembre de 1989
LugarRío Paraná, kilómetro 330 (altura de Ramallo)
EmbarcaciónCatamarán "Frigidaire"
Piloto / CopilotoDaniel Scioli / Luca Nicolini
Causa del accidenteOla generada por un buque carguero
Consecuencia principalAmputación del brazo derecho de Daniel Scioli

Un Rescate Heroico y la Lucha por la Vida

En medio del caos y las aguas revueltas del Paraná, la suerte de Scioli dependió de sus competidores. Christian Buhler y Roberto Casavechia, de la lancha “La Juncal” que Scioli intentaba adelantar, presenciaron la escena y no dudaron en detener su carrera para socorrerlos. Rescataron a un Scioli gravemente herido y a Nicolini del agua. Al ver la hemorragia masiva, Buhler y Casavechia aplicaron un torniquete de emergencia en el muñón del brazo de Scioli, una maniobra que, sin lugar a dudas, le salvó la vida al evitar que se desangrara por completo. Había perdido más de dos litros de sangre.

Desde el puerto de Ramallo, un helicóptero de la Fuerza Aérea los trasladó de urgencia a Rosario. Los médicos confirmaron la amputación traumática a ocho centímetros por encima del codo. Durante horas, se mantuvo una tenue esperanza de reimplantar el miembro, pero a pesar de una intensa búsqueda en el río, el brazo nunca fue encontrado. El casco del “Frigidaire” sería hallado una semana después, a 14 metros de profundidad. La noticia conmovió al país a tal punto que un hombre de 82 años se presentó en el sanatorio ofreciendo donar su propio brazo, un gesto de solidaridad inmenso aunque médicamente inviable.

La Superación: De la Clínica a las Pistas Nuevamente

Trasladado a la clínica Sagrada Familia en Buenos Aires, Scioli comenzó un camino de recuperación que asombró a todos. Lejos de caer en la autocompasión, demostró una fortaleza mental extraordinaria. “Estoy poniendo en cada segundo toda la energía que ponía antes para correr. Toda mi energía mental ¿entendés? Ahora vivo pura y exclusivamente para estar bien”, le dijo a un periodista desde su habitación, mientras aprendía a escribir y a afeitarse con la mano izquierda. Una de las primeras cosas que escribió fue una nota de amor para su entonces novia, Karina Rabolini: “Querida Kary: lo primero que escribo con la zurda quiero que sea para vos. Te amo”.

Su historia de superación no terminó ahí. Contra todo pronóstico, Scioli volvió a competir. Con una prótesis especialmente diseñada y una voluntad de hierro, en 1990 ya estaba corriendo la prestigiosa carrera Venecia-Montecarlo. Continuó compitiendo al más alto nivel durante siete años más, hasta que en noviembre de 1997 se retiró de la motonáutica de la mejor manera posible: ganando el campeonato mundial de offshore de la clase III-6 litros en el Río de la Plata. Fue el broche de oro para una carrera deportiva marcada por la gloria, la tragedia y una resiliencia inspiradora.

Un Legado de Resiliencia y una Tragedia Postergada

El accidente y su posterior recuperación definieron su imagen pública. “A mí me ocurrió que hice más cosas en mi vida cuando tenía un solo brazo que cuando tenía los dos”, afirmó en una entrevista, convirtiendo su desgracia en un mensaje de optimismo. Incluso desarrolló un gran sentido del humor sobre su condición, participando de bromas y chistes al respecto.

Sin embargo, la tragedia vinculada a la motonáutica volvería a rozarlo años después. En septiembre de 2019, sus dos grandes amigos y compañeros de aventuras, Luca Nicolini —el copiloto que estaba con él aquel día de 1989— y Fabio Buzzi —diseñador de su emblemática lancha “La gran argentina”—, perdieron la vida en un accidente de carrera en Venecia. Fue un golpe durísimo que cerró un círculo de dolor y amistad forjado en la velocidad y el riesgo.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Qué lancha manejaba Daniel Scioli cuando tuvo el accidente?
    Daniel Scioli piloteaba un catamarán de competición offshore llamado “Frigidaire”.
  • ¿En qué año fue el accidente de Scioli?
    El accidente ocurrió el 4 de diciembre de 1989.
  • ¿Cómo perdió el brazo Daniel Scioli?
    Perdió su brazo derecho debido a un corte provocado por el casco de su propia lancha, fabricado con fibra y Kevlar, cuando esta dio una vuelta de campana a gran velocidad en el río Paraná.
  • ¿Quién era el copiloto de Scioli?
    Su copiloto en el momento del accidente era el italiano Luca Nicolini, quien lamentablemente falleció en otro accidente de motonáutica en 2019.
  • ¿Volvió a competir Scioli después del accidente?
    Sí, de manera asombrosa, volvió a competir en 1990 y continuó su carrera hasta 1997, año en que se retiró tras consagrarse campeón del mundo.

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