01/08/2018
La noticia resonó como un trueno en el paddock del automovilismo australiano y mundial: Shane van Gisbergen, el tricampeón, el ícono moderno de los V8 Supercars, dejaba la categoría que lo vio nacer como leyenda para embarcarse en una aventura a tiempo completo en NASCAR. Para muchos, la razón parecía obvia: el deslumbrante debut y victoria en las calles de Chicago con Trackhouse Racing. Sin embargo, la historia es mucho más profunda, compleja y tiene sus raíces en una frustración que venía creciendo y en un episodio controvertido ocurrido más de una década atrás. La decisión de SVG no fue un impulso repentino, sino la culminación de un desencanto con el rumbo de la competición que amaba.

El Primer Adiós: La Polémica de 2012
Para entender la salida de 2023, es crucial viajar en el tiempo hasta finales de 2012. Un joven y talentoso Shane van Gisbergen protagonizó uno de los dramas más recordados de la categoría. En ese momento, SVG anunció sorpresivamente su retiro de los Supercars, citando "razones personales" y su intención de volver a Nueva Zelanda sin planes definidos. En ese entonces, competía para Stone Brothers Racing (SBR), un equipo con el que tenía un contrato de tres años.

El contexto era turbulento. SBR estaba en medio de una transición de propiedad, convirtiéndose en Erebus Motorsport bajo el mando de Betty Klimenko. Además, el equipo se preparaba para un cambio drástico de fabricante, abandonando los probados Ford Falcon para competir con un Mercedes-Benz E63. A Van Gisbergen no le convencía en absoluto esta nueva dirección. Sentía que el proyecto no iba a funcionar, una premonición que, con el tiempo, demostraría ser correcta, ya que el rendimiento inicial del equipo fue pobre.
“El equipo se había deteriorado; cambiaron de dueños y... yo no quería conducir allí”, confesaría años después. “Estaban cambiando de fabricante, haciéndolo de una manera completamente diferente que sabías que no iba a funcionar. Simplemente pensé: ‘Prefiero no correr que conducir para este tipo de proyecto’”.
Sin embargo, la narrativa pública fue muy diferente. El equipo manejó la comunicación, dando a entender que SVG sufría de depresión y que los estaba traicionando. Van Gisbergen, un introvertido confeso, lamentó no haber sido más directo y claro con los aficionados. “Lo hice de la manera equivocada, porque era demasiado tímido públicamente y dejé que el equipo dijera todas mis palabras”, explicó. “Hicieron parecer que tenía depresión, que los estaba apuñalando por la espalda. Desearía haber sido más franco para que la gente, especialmente los fans, supieran lo que estaba pasando”.

El Renacer, la Dominación y el Legado en Holden
El supuesto "retiro" duró poco. Para sorpresa de todos, poco después de su salida de SBR, se anunció que SVG competiría en 2013 con Tekno Autosports, un equipo cliente de Triple Eight que utilizaba un Holden Commodore. Esta movida desencadenó una agria batalla legal con su antiguo equipo, que finalmente se resolvió fuera de los tribunales. Fue su padre, Robert ‘Cheese’ van Gisbergen, quien lo convenció de no abandonar su pasión.
El regreso de SVG fue espectacular. En la primera carrera de la temporada 2013, en el desafiante circuito urbano de Adelaida, se llevó la victoria, acallando todas las críticas y demostrando que su talento estaba intacto. Ese fue el comienzo de una era dorada. Su rendimiento en Tekno le valió un asiento en el equipo principal, Triple Eight Race Engineering, a partir de 2016. Junto a leyendas como Jamie Whincup y Craig Lowndes, SVG alcanzó la cima del automovilismo australiano.
Los números hablan por sí solos: tres campeonatos de Supercars (2016, 2021, 2022) y tres victorias en la carrera más prestigiosa de todas, la Bathurst 1000 (2020, 2022, 2023). Sus temporadas 2021 y 2022 fueron de las más dominantes en la historia de la categoría, rompiendo récords de victorias en un solo año. Se convirtió en sinónimo de Holden y, posteriormente, de Chevrolet, un verdadero titán de la era moderna de los Supercars.

El Gen3: La Gota que Colmó el Vaso
Con un palmarés tan brillante, ¿por qué irse? La respuesta tiene un nombre: Gen3. En 2023, Supercars introdujo una nueva generación de autos con el objetivo de reducir costos y aumentar la paridad. Sin embargo, para un purista de la conducción como Van Gisbergen, el nuevo Chevrolet Camaro fue una decepción monumental.
SVG no se guardó nada al describir su frustración con el nuevo coche. “Odiaba ese auto”, sentenció sin rodeos. “Era simplemente una caja de mierda, un auto aburrido. Tenías que conducirlo al 40 por ciento todo el tiempo, y si intentabas ir más fuerte, ibas para atrás o más lento. Era simplemente adormecedor de conducir”.
Esta crítica apuntaba al corazón de lo que un piloto de élite busca: el desafío. Van Gisbergen sentía que el Gen3 le quitaba al piloto la capacidad de marcar la diferencia. El estilo de carrera se volvió, en su opinión, una procesión. “En las carreras, todos estarían en una fila conduciendo al 40 por ciento, y lo encontré muy aburrido”. Contrastó esta experiencia con la generación anterior de autos, los Gen2, a los que describió con una pasión evidente: “La generación anterior en Supercars (Gen2) era como conducir al 400 por ciento. Eran impresionantes. Así que no extraño ese auto para nada”.

Comparativa de Sensaciones: Gen2 vs. Gen3
| Característica | Supercars Gen2 (Según SVG) | Supercars Gen3 (Según SVG) |
|---|---|---|
| Opinión General | "Impresionantes" (Awesome) | "Caja de mierda" (Shitbox) |
| Estilo de Conducción | Exigía el 400% del piloto | Conducción al 40%, penalizaba el ataque |
| Nivel de Desafío | Muy alto, gratificante | Bajo, adormecedor |
| Calidad de Carrera | Permitía luchas intensas | Procesional y aburrida |
NASCAR: El Desafío Perfecto y la Vía de Escape
En este contexto de creciente frustración, apareció la oportunidad de NASCAR. La invitación de Trackhouse Racing para correr en el circuito callejero de Chicago no fue solo una anécdota, sino la chispa que necesitaba. En un entorno completamente nuevo, con un auto desconocido y contra los mejores de la especialidad, SVG redescubrió el desafío que había perdido. Y no solo compitió, sino que ganó en su debut, algo que no ocurría en la Cup Series en 60 años.
Esa victoria fue la confirmación. Encontró un campeonato donde el piloto aún podía marcar una diferencia sustancial, donde el control del auto era crudo y exigente, y donde cada fin de semana representaba un reto mayúsculo. La decisión estaba tomada. No estaba huyendo de Supercars, sino corriendo hacia un nuevo horizonte que le ofrecía todo lo que sentía que había perdido en Australia. Su fichaje a tiempo completo con Trackhouse Racing para 2024 (en Xfinity y apariciones en Cup) y su ascenso a un asiento a tiempo completo en la Cup Series para 2025 marcan el inicio de un nuevo y emocionante capítulo para uno de los talentos más puros de su generación.
Preguntas Frecuentes
- ¿Por qué Shane van Gisbergen dejó Supercars a finales de 2023?
- La razón principal fue su profundo descontento con el auto de la nueva generación, el Gen3. Lo consideraba aburrido, poco desafiante y adormecedor de conducir, lo que le quitó el disfrute por la competición.
- ¿Es la primera vez que SVG abandona la categoría?
- No. A finales de 2012, protagonizó una controvertida salida de Stone Brothers Racing, alegando "razones personales", aunque en realidad estaba en desacuerdo con el nuevo rumbo del equipo. Regresó en 2013 con otro equipo.
- ¿Qué dijo exactamente SVG sobre el auto Gen3 de Supercars?
- Lo calificó públicamente como una "shitbox" (caja de mierda) y un "auto aburrido". Criticó que para ser rápido había que conducirlo a un 40% de su capacidad, lo que encontraba frustrante y monótono.
- ¿Dónde compite Shane van Gisbergen actualmente?
- Compite a tiempo completo en Estados Unidos dentro de la estructura de Trackhouse Racing. Corre en la NASCAR Xfinity Series y tiene un programa parcial en la Cup Series, con un asiento a tiempo completo asegurado en la máxima categoría para 2025.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a SVG: La Verdadera Razón de su Salida de Supercars puedes visitar la categoría Automovilismo.
