¿Quién fue el piloto de Ferrari que murió en 1957?

Alfonso de Portago: La Tragedia de Ferrari 1957

01/08/2020

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El automovilismo de la década de 1950 era una mezcla embriagadora de glamour, velocidad y un peligro mortal que acechaba en cada curva. Los pilotos eran héroes modernos, gladiadores que desafiaban a la muerte a bordo de máquinas brutales y hermosas. En este panteón de valientes, pocos brillaron con la intensidad de Alfonso de Portago, el Marqués español que encarnaba el espíritu de una era. Su vida fue un torbellino de aventuras y excesos, pero su muerte, al volante de un Ferrari, se convertiría en uno de los capítulos más oscuros y determinantes en la historia del motorsport: la Tragedia de Guidizzolo durante la Mille Miglia de 1957.

¿Cuántas personas murieron en el accidente de Ferrari de 1957?
Además de De Portago, su navegante estadounidense, Edmund Gunner Nelson, y nueve espectadores, entre ellos cinco niños, murieron , y otros 20 resultaron heridos. El cuerpo de De Portago fue encontrado cerca del coche, partido por la mitad. Enzo Ferrari fue procesado por 11 cargos de homicidio involuntario.
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¿Quién fue Alfonso de Portago? El Marqués de la Velocidad

Alfonso Antonio Vicente Eduardo Ángel Blas Francisco de Borja Cabeza de Vaca y Leighton, XVII Marqués de Portago, era mucho más que un piloto de carreras. Nacido en Londres en 1928 en el seno de una de las familias más nobles de España, 'Fon', como le conocían sus amigos, era un verdadero hombre del Renacimiento en pleno siglo XX. Su vida parecía sacada de una novela de aventuras. Era un aristócrata apuesto, millonario, políglota y un deportista nato que destacaba en todo lo que se proponía. A los 17 años, ganó una apuesta de 500 dólares al volar con un avión prestado por debajo del famoso Tower Bridge de Londres, una hazaña que ya dejaba entrever su carácter intrépido y su desprecio por el peligro.

Su talento no conocía límites. Fue un "gentleman rider" en el Grand National, una de las carreras de caballos más duras del mundo. Pero su espíritu inquieto lo llevó a los deportes de invierno, donde formó el primer equipo español de bobsleigh. Junto a sus primos, compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1956 en Cortina d'Ampezzo, logrando un asombroso cuarto puesto y quedando a tan solo 0.14 segundos de la medalla de bronce. Al año siguiente, en 1957, ganó una medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Bobsleigh en St. Moritz. Su carisma era magnético; era descrito como un "playboy" de su tiempo, un hombre que "hacía todo fabulosamente bien", un verdadero ícono que capturaba la imaginación de todos.

El Ascenso en el Automovilismo y su Vínculo con Ferrari

Su entrada en el mundo de las carreras de autos fue casi casual. En 1953, conoció a Luigi Chinetti, el importador de Ferrari en Estados Unidos, quien lo invitó a ser su copiloto en la extenuante Carrera Panamericana. Aquella experiencia encendió una pasión que lo consumiría. Pronto estaba compitiendo por su cuenta, ganando carreras importantes como el Tour de Francia Automovilístico y el Gran Premio de Oporto. Su estilo de conducción era agresivo, espectacular y, a menudo, destructivo con la mecánica. Se ganó la fama de ser un "hombre de dos coches", ya que frecuentemente necesitaba más de un vehículo para terminar una carrera debido a su tendencia a exprimir al máximo los frenos, embragues y transmisiones.

Su talento no pasó desapercibido para Enzo Ferrari. En 1956, debutó en el Campeonato Mundial de Fórmula 1. En el Gran Premio de Gran Bretaña de ese año, compartió coche con Peter Collins y juntos lograron un segundo puesto. Con este podio, Alfonso de Portago se convirtió en el primer piloto español en la historia en alcanzar tal hazaña en la F1. Era una estrella en ascenso, un piloto con una prometedora carrera por delante en la Scuderia más legendaria de todas.

La Mille Miglia de 1957: Crónica de una Muerte Anunciada

La Mille Miglia (Mil Millas) era la carrera por excelencia. Un evento épico y brutal que recorría 1,600 kilómetros de carreteras públicas italianas, desde Brescia hasta Roma y de vuelta. Era un escaparate para marcas como Ferrari, pero también una trampa mortal. La década de 1950 fue especialmente negra para la Scuderia, con varios pilotos perdiendo la vida. El propio de Portago sentía una profunda aprensión por esta prueba. Consideraba que era una carrera demasiado peligrosa, pues era imposible conocer cada curva, cada bache y cada peligro potencial en un recorrido tan extenso.

¿Quién fue el piloto de Ferrari que murió en 1957?
La prometedora carrera de De Portago se vio truncada en mayo de 1957 después de que su famoso Ferrari 335 S se estrellara cerca del pueblo de Guidizzolo cuando un neumático explotó mientras circulaba por una carretera recta a 240 km/h en la Mille Miglia de 1957, matando a Portago, su navegante y nueve espectadores.

A pesar de sus dudas, el 12 de mayo de 1957, Alfonso de Portago y su leal amigo y copiloto, el estadounidense Edmund Nelson, tomaron la salida en Brescia a las 5:31 de la mañana. Su Ferrari 335 S lucía el dorsal 531, correspondiente a su hora de partida. Durante una de las paradas, en Roma, se produjo un momento que quedaría inmortalizado. Su pareja de entonces, la actriz Linda Christian, se acercó al coche y le dio un beso. Un fotógrafo capturó el instante, creando una imagen que, tras la tragedia, sería bautizada premonitoriamente como "El Beso de la Muerte".

La Tragedia de Guidizzolo: El Accidente que Cambió la Historia

La carrera estaba llegando a su fin. De Portago rodaba en tercera posición, luchando por el podio. A solo 70 kilómetros de la meta, en una larga recta cerca del pueblo de Guidizzolo, se desató el infierno. A una velocidad estimada de más de 250 km/h, uno de los neumáticos del Ferrari 335 S reventó. El coche se volvió ingobernable. Salió despedido de la carretera, voló sobre un canal, impactó contra el otro lado y rebotó de nuevo hacia la carretera, desintegrándose mientras arrollaba a un grupo de espectadores que observaban la carrera.

El resultado fue una masacre. La tragedia fue absoluta. Alfonso de Portago, de 28 años, y Edmund Nelson murieron en el acto. Sus cuerpos quedaron horriblemente mutilados; se dice que el del marqués fue encontrado partido en dos bajo los restos de su propio coche. Pero la devastación fue más allá. Nueve espectadores perdieron la vida, cinco de los cuales eran niños. El accidente no solo segó 11 vidas, sino que también sentenció a la Mille Miglia. La conmoción pública fue tan grande que el gobierno italiano prohibió la carrera en su formato original. Nunca más se volvería a competir a máxima velocidad en las carreteras abiertas de Italia.

Tabla Resumen del Accidente

ConceptoDetalle
Fecha12 de mayo de 1957
EventoMille Miglia
PilotoAlfonso de Portago
CopilotoEdmund Nelson
VehículoFerrari 335 S (Dorsal #531)
Causa del accidenteReventón de un neumático
LugarRecta entre Cerlongo y Guidizzolo, Italia
Víctimas Totales11 (2 pilotos y 9 espectadores)

Legado y la Memoria en la Cultura Popular

La muerte de Alfonso de Portago conmocionó al mundo. No solo se había perdido a un piloto prometedor, sino a una figura icónica cuya vida era tan fascinante como su pilotaje. Su legado perdura en lugares como la "curva de Portago" en el circuito del Jarama, en Madrid. La tragedia también puso de relieve la imperiosa necesidad de mejorar la seguridad en el automovilismo, un debate que sigue vigente hoy en día. En una entrevista, de Portago había dicho: "Puede sonar sentimental, pero creo que los pilotos estamos muy cerca de la muerte cada domingo, así que por eso creo que apreciamos más la vida". Irónicamente, su amigo Nelson había predicho que 'Fon' no llegaría a los 30 años debido a su estilo de conducción temerario.

Recientemente, la historia de Enzo Ferrari y este fatídico año 1957 ha sido llevada a la gran pantalla en la película "Ferrari" (2023), dirigida por Michael Mann. El film, protagonizado por Adam Driver como 'Il Commendatore' y Penélope Cruz como su esposa Laura, reconstruye con crudeza el accidente de Guidizzolo, mostrando a una nueva generación el altísimo precio que se pagaba por la gloria en la era más peligrosa del motorsport.

¿Cuántas personas murieron en el accidente de Ferrari?
Además de los pilotos nueve espectadores perdieron la vida, cinco de ellos eran niños, mientras que otras 30 personas resultaron heridas.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fue el piloto de Ferrari que murió en 1957?

El piloto fue el español Alfonso de Portago. Murió junto a su copiloto, Edmund Nelson, durante la celebración de la carrera Mille Miglia el 12 de mayo de 1957.

¿Cuántas personas murieron en el accidente de la Mille Miglia de 1957?

En total, murieron 11 personas. Además de los dos ocupantes del Ferrari, el piloto Alfonso de Portago y el copiloto Edmund Nelson, fallecieron nueve espectadores que se encontraban al borde de la carretera, entre ellos cinco niños.

¿Por qué se canceló la Mille Miglia como carrera de velocidad?

La carrera fue prohibida en su formato original de competición de velocidad en carreteras abiertas debido a la Tragedia de Guidizzolo. La conmoción y la presión pública por el elevado número de víctimas, especialmente civiles, hicieron insostenible la continuidad de un evento de tal peligrosidad.

¿Qué es "El Beso de la Muerte"?

Es el apodo que recibió una famosa fotografía tomada momentos antes del fatal accidente. En ella, se ve a Alfonso de Portago inclinándose fuera de su Ferrari para besar a la actriz Linda Christian durante una parada en la carrera. La imagen se convirtió en un símbolo icónico y premonitorio de la tragedia.

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