05/06/2025
En el competitivo universo de los superdeportivos, donde cada año surgen nuevas máquinas que desafían las leyes de la física, destacar no es tarea fácil. Sin embargo, en 2018, un vehículo no solo destacó, sino que redefinió por completo las expectativas del segmento. Hablamos del McLaren 720S, el bólido de Woking que se alzó con el prestigioso galardón de Coche de Altas Prestaciones del Año (Performance Car of the Year) otorgado por la influyente revista Road & Track. Este reconocimiento no fue una simple victoria; fue la coronación de un automóvil que representó un salto cuántico en diseño, tecnología y, sobre todo, en la conexión entre el hombre y la máquina.
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Un Salto Generacional: El Inicio de la Segunda Era Super Series
El McLaren 720S no era una simple evolución de su predecesor, el 650S. Fue el primer modelo de la segunda generación de la gama Super Series de McLaren, lo que significaba que casi todos sus componentes eran nuevos. Esta distinción es crucial para entender la magnitud de su logro. McLaren Automotive se propuso crear un vehículo que fuera más ligero, más rápido y más aerodinámicamente eficiente que cualquier cosa que hubieran construido antes en esta categoría. El resultado fue una obra maestra de la ingeniería que dejó atónita a la industria.

Tony Joseph, entonces presidente de McLaren Automotive North America, lo expresó perfectamente: “Creemos que el McLaren 720S es un paso revolucionario hacia adelante, no solo para nuestra marca, sino para el segmento de los superdeportivos”. Esta afirmación, lejos de ser una simple estrategia de marketing, se vio validada por la crítica unánime y, finalmente, por el galardón de Road & Track. El 720S no solo superó a nueve competidores de altísimo nivel, sino que lo hizo con una autoridad que dejó pocas dudas sobre su superioridad.
El Corazón de la Bestia: Potencia y Control sin Precedentes
En el núcleo de este superdeportivo se encuentra el motor M840T, una unidad V8 biturbo de 4.0 litros que entrega una asombrosa potencia de 720 CV (710 hp) y 770 Nm de par motor. Estas cifras, ya de por sí impresionantes, solo cuentan una parte de la historia. La forma en que esta potencia se entrega es lo que realmente marca la diferencia. El 720S es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 2.9 segundos y de 0 a 200 km/h en unos vertiginosos 7.8 segundos. Su velocidad máxima se sitúa en los 341 km/h.
Pero la fuerza bruta sin control sirve de poco. McLaren lo sabe, y por ello equipó al 720S con la segunda generación de su sistema de chasis adaptativo, el Proactive Chassis Control II. Mediante una compleja red de sensores y acelerómetros, este sistema monitoriza las condiciones de la carretera y las acciones del conductor en tiempo real para ajustar la suspensión de forma predictiva. Esto se traduce en una dualidad casi mágica: el coche puede ser sorprendentemente cómodo y dócil para un uso diario en modo 'Comfort', y transformarse en un arma de precisión letal en el circuito en los modos 'Sport' o 'Track'.
Diseño al Servicio de la Función: Una Escultura Aerodinámica
Visualmente, el McLaren 720S es una declaración de intenciones. Su diseño, inspirado en el gran tiburón blanco, es a la vez orgánico y agresivo. Sin embargo, cada curva, cada pliegue y cada apertura tiene un propósito puramente funcional. Como mencionaron en Road & Track, “Parece extravagante, pero todo está hecho para mover el aire. Todo es funcional”.
Uno de los elementos más distintivos son las cuencas de los faros, que no solo albergan las luces LED, sino que también actúan como tomas de aire para canalizar el flujo hacia los radiadores de baja temperatura. Esta solución eliminó la necesidad de las grandes tomas de aire laterales vistas en su predecesor, permitiendo un diseño lateral mucho más limpio y eficiente. Las puertas diédricas de doble capa también juegan un papel crucial, guiando el aire hacia los radiadores de alta temperatura del motor. En la zaga, un alerón activo de ancho completo se despliega en milisegundos para aumentar la carga aerodinámica en las curvas, actuar como aerofreno en las frenadas bruscas o reducir la resistencia al avance a altas velocidades.
La Experiencia de Conducción: La Clave de su Victoria
Más allá de las cifras y la tecnología, lo que catapultó al McLaren 720S al olimpo fue la experiencia de conducción que ofrece. Los editores de Road & Track lo describieron de una forma reveladora: “El McLaren 720S es el superdeportivo más amigable y menos intimidante que he experimentado jamás”. Esta afirmación es fundamental. McLaren logró crear un coche con prestaciones de hiperdeportivo pero con la accesibilidad y la confianza que inspira un deportivo mucho menos potente.
La visibilidad desde el puesto de conducción, gracias a su cabina de fibra de carbono (Monocage II) con pilares delgados, es excepcional para un coche de motor central. La dirección es precisa y comunicativa, y el chasis transmite al conductor exactamente lo que está sucediendo en el asfalto. Esta combinación de factores hace que llevar al 720S a sus límites sea una experiencia emocionante y gratificante, en lugar de aterradora. Fue esta mezcla de rendimiento extremo y usabilidad lo que lo convirtió, en palabras de la revista, en “el ganador fácil de nuestra votación”.
Tabla Comparativa: El 720S Frente a sus Rivales de 2018
Para poner en perspectiva su dominio, es útil comparar sus especificaciones con las de algunos de sus principales contendientes de la época.
| Modelo | Motor | Potencia | 0-100 km/h | Velocidad Máxima |
|---|---|---|---|---|
| McLaren 720S | 4.0L V8 Biturbo | 720 CV | 2.9 s | 341 km/h |
| Ferrari 488 GTB | 3.9L V8 Biturbo | 670 CV | 3.0 s | 330 km/h |
| Lamborghini Huracán Performante | 5.2L V10 Atmosférico | 640 CV | 2.9 s | 325 km/h |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué hizo al McLaren 720S tan especial para ganar el premio en 2018?
La combinación única de un rendimiento extremo, una aerodinámica revolucionaria y funcional, y una sorprendente facilidad de uso y confort en la conducción diaria. No solo era rápido, sino también inteligente, accesible y emocionante de una manera que sus competidores no podían igualar.
¿Qué tecnología de chasis utiliza el 720S?
Utiliza la segunda generación del sistema Proactive Chassis Control de McLaren. Este sistema hidráulico interconectado elimina la necesidad de barras estabilizadoras tradicionales y permite un control increíblemente preciso sobre el balanceo del chasis, adaptándose predictivamente a las condiciones para ofrecer confort o máxima rigidez según se necesite.
¿Por qué su diseño es considerado revolucionario?
Porque cada elemento estético tiene una función aerodinámica directa y, en muchos casos, múltiple. Las cuencas de los faros que son también tomas de aire o las puertas de doble capa que canalizan el flujo son ejemplos de una integración total entre forma y función que estableció un nuevo estándar en el diseño de superdeportivos.
¿El McLaren 720S es solo un coche para circuito?
No, y esa es una de sus mayores virtudes. Gracias a su avanzado chasis y a sus modos de conducción, es perfectamente utilizable como coche de diario, ofreciendo un nivel de confort y visibilidad inusual en este segmento. Esta dualidad fue un factor clave para que Road & Track lo eligiera como el mejor.
Un Legado Indiscutible
El título de Coche de Altas Prestaciones del Año 2018 no fue solo un trofeo más para la vitrina de McLaren. Fue la confirmación de que su filosofía de innovación incesante y su enfoque en la experiencia del conductor eran el camino correcto. El 720S no solo ganó una competición; estableció un nuevo punto de referencia con el que todos los futuros superdeportivos serían medidos. Representó lo mejor de la ingeniería automotriz de su tiempo: una máquina que podía susurrar en la ciudad y gritar en el circuito, todo ello envuelto en una carrocería que era tanto una obra de arte como una maravilla de la aerodinámica. Un digno rey de la performance.
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