02/02/2019
El Mercedes-Benz CLS 63 AMG es una obra maestra de la ingeniería alemana, un vehículo que fusionó de manera magistral la elegancia de una berlina de lujo con el alma y la furia de un superdeportivo. Desde su introducción, este "coupé de cuatro puertas" redefinió un segmento y se convirtió en un objeto de deseo para los entusiastas del motor. Sin embargo, como toda máquina de alta complejidad y rendimiento, el CLS 63 AMG no está exento de problemas y peculiaridades que todo propietario o aspirante a serlo debe conocer. Poseer una de estas joyas implica una gran responsabilidad y, a menudo, un presupuesto considerable para su mantenimiento. A continuación, desglosaremos los fallos más comunes que pueden convertir el sueño de tener un AMG en una auténtica pesadilla si no se les presta la debida atención.

El Corazón de la Bestia: Problemas del Motor V8 AMG
El alma del CLS 63 AMG reside en su imponente motor V8. Dependiendo de la generación, nos encontramos con dos corazones distintos, cada uno con sus propias virtudes y posibles debilidades. La primera generación (C219) montaba el legendario M156, un V8 atmosférico de 6.2 litros, mientras que la segunda generación (C218) optó por el más moderno M157, un 5.5 litros V8 biturbo.

Ambos motores son prodigios de la técnica, pero no son infalibles. Algunos de los problemas más reportados incluyen:
- Fugas de aceite: Es común encontrar fugas en las juntas de las tapas de balancines y en los sellos del eje de balance. Con el tiempo y los ciclos de calor, estas juntas se degradan y permiten que el aceite se filtre. En casos más severos, el aceite puede llegar a acumularse y generar lodos que obstruyan los canales de lubricación, un problema potencialmente catastrófico para el motor.
- Fallos de encendido (Misfires): Dada la naturaleza de alto rendimiento de estos motores, componentes como las bobinas de encendido y las bujías tienen un desgaste más acelerado. Un fallo en estos elementos puede provocar tirones, pérdida de potencia y un ralentí inestable. A menudo, el problema también puede estar relacionado con inyectores de combustible defectuosos.
- Problemas con la cadena de distribución: Aunque es más conocido en otros motores de la marca, la cadena de distribución y sus tensores son elementos que requieren una inspección rigurosa, especialmente en unidades con alto kilometraje. Un ruido de traqueteo metálico durante el arranque en frío puede ser un síntoma de desgaste, y su reparación es extremadamente costosa, ya que requiere desmontar gran parte del motor.
Transmisión 7G-Tronic: ¿El Talón de Aquiles?
La transmisión automática 7G-Tronic de Mercedes-Benz es, en general, una caja de cambios robusta y suave. Sin embargo, cuando se la somete al brutal par motor de un V8 AMG, su fiabilidad puede verse comprometida con el paso de los kilómetros. Los propietarios han reportado varios problemas recurrentes que afectan la experiencia de conducción y pueden derivar en reparaciones muy caras.
Los síntomas más habituales son los cambios de marcha bruscos o a tirones, especialmente a bajas velocidades. También pueden presentarse retrasos al engranar la directa (D) o la marcha atrás (R). Estos problemas suelen originarse en la unidad mecatrónica, específicamente en el cuerpo de válvulas o en los sensores de velocidad integrados en la placa conductora. Afortunadamente, existen kits de reparación que evitan tener que reemplazar la unidad completa, aunque en los casos más graves, la única solución es una reconstrucción o el reemplazo total de la transmisión.
Suspensión Neumática AIRMATIC: Lujo que Cuesta
Una de las características que otorgan al CLS 63 AMG su dualidad entre confort y deportividad es la suspensión neumática AIRMATIC. Este sistema permite ajustar la altura y la dureza de la suspensión, ofreciendo un viaje suave en autopista y una firmeza excepcional en carreteras de curvas. Sin embargo, su complejidad la convierte en uno de los puntos de fallo más caros y comunes del vehículo.
Los problemas suelen manifestarse de varias formas:
- Fugas en las balonas neumáticas: Con el tiempo, el caucho de las balonas (air springs) se agrieta y pierde estanqueidad. El síntoma más claro es encontrar el coche "caído" de una esquina después de haber estado aparcado durante unas horas.
- Fallo del compresor: Si hay una fuga en el sistema, el compresor trabajará en exceso para mantener la presión, lo que acabará provocando su fallo prematuro por sobrecalentamiento. Un compresor defectuoso impedirá que el coche se eleve.
- Ruidos y corrosión: Un silbido constante puede indicar una fuga de aire. Además, la corrosión en los componentes de la suspensión puede afectar su funcionamiento y requerir un reemplazo.
La reparación de este sistema es particularmente costosa. Cada amortiguador neumático puede costar más de mil euros, a lo que hay que sumar el precio del compresor y la mano de obra especializada. Es, sin duda, el mayor riesgo financiero al comprar un CLS 63 AMG usado.
Tabla Resumen de Problemas y Costos Potenciales
| Área del Vehículo | Síntomas Comunes | Costo Potencial de Reparación |
|---|---|---|
| Motor V8 (M156/M157) | Fugas de aceite, fallos de encendido, ruido de cadena. | Alto a Muy Alto |
| Transmisión 7G-Tronic | Cambios bruscos, retraso al engranar marchas. | Alto |
| Suspensión Neumática | Vehículo desnivelado, silbidos, compresor no funciona. | Muy Alto |
| Sistema Eléctrico | Fallos en pantalla, conectividad Bluetooth, luces traseras. | Bajo a Moderado |
Fallos Eléctricos y Otros Detalles a Considerar
Al ser un vehículo de alta gama, el CLS está repleto de tecnología que también puede fallar. Los problemas eléctricos más comunes incluyen fallos en el sistema de infoentretenimiento COMAND, con pantallas que se congelan o controles que no responden. La conectividad Bluetooth con teléfonos modernos a veces puede ser problemática en los modelos más antiguos. Un fallo muy específico y conocido es el desgaste del mazo de cables de las luces traseras, que se pellizca al abrir y cerrar el maletero, provocando que las luces dejen de funcionar.

Guía de Compra: ¿Qué CLS 63 AMG Elegir?
Si estás decidido a comprar uno, la recomendación general es optar por las unidades más modernas posibles, idealmente de 2015 a 2018, ya que muchos de los problemas iniciales fueron solucionados. Los modelos de la primera generación (2006-2011) pueden ser muy tentadores por su precio, pero son más propensos a los fallos mencionados, especialmente los relacionados con el motor M156. A la hora de inspeccionar un coche, es vital:
- Exigir un historial de servicio completo: Es la única forma de saber si el coche ha sido mantenido correctamente.
- Probar la caja de cambios: Realiza una prueba de conducción a diferentes velocidades, prestando atención a la suavidad de los cambios.
- Verificar la suspensión neumática: Utiliza el selector para subir y bajar el coche varias veces y comprueba que se mantiene nivelado.
- Inspeccionar la carrocería: Busca signos de reparaciones mal hechas, óxido o entrada de agua, especialmente alrededor del techo solar.
- Buscar el "Performance Package": Era un extra opcional que aumentaba la potencia y añadía un diferencial de deslizamiento limitado. Es un extra muy deseable que mejora aún más el comportamiento del coche.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es caro mantener un Mercedes-Benz CLS 63 AMG?
Sí, categóricamente. El mantenimiento de un CLS 63 AMG es significativamente más caro que el de un coche convencional. El precio de las piezas de recambio, el consumo de combustible, los neumáticos de alto rendimiento y la necesidad de mano de obra especializada hacen que el coste de propiedad sea muy elevado. Es un vehículo que exige un presupuesto holgado no solo para su compra, sino para su correcto mantenimiento anual.
¿Se sigue fabricando el CLS 63 AMG?
No. Mercedes-Benz descontinuó la producción de la clase CLS en 2023 para optimizar su catálogo de modelos. El sucesor espiritual del CLS 63 AMG es el Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé, que ocupa un nicho similar en el mercado de las berlinas deportivas de lujo.
¿Cuál es el problema más costoso de reparar en un CLS 63 AMG?
Aunque una avería grave de motor o de transmisión puede ser devastadora para el bolsillo, el problema costoso más común y probable es un fallo generalizado del sistema de suspensión neumática AIRMATIC. Reemplazar los cuatro amortiguadores y el compresor puede fácilmente superar los 5.000 euros en un taller especializado, convirtiéndose en una de las reparaciones más temidas por los propietarios.
En conclusión, el Mercedes-Benz CLS 63 AMG es un automóvil extraordinario que ofrece una experiencia de conducción inolvidable. Sin embargo, su complejidad mecánica y tecnológica lo convierten en una compra que debe hacerse con la cabeza y no solo con el corazón. Una unidad bien cuidada y con un historial transparente puede proporcionar años de satisfacción, pero un ejemplar descuidado puede convertirse en un pozo sin fondo de gastos. La clave, como siempre en el mundo del alto rendimiento, es la información y un mantenimiento preventivo impecable.
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