08/08/2020
En la historia del automovilismo, existen coches que trascienden su condición de máquinas para convertirse en leyendas. Son símbolos de una era, de una rivalidad épica y de la audacia humana. El Ford GT40 es, sin duda, uno de ellos. Nacido del deseo de Henry Ford II de humillar a Enzo Ferrari en su propio terreno, el circuito de La Sarthe, este vehículo no solo cumplió su objetivo, sino que redefinió para siempre la imagen de Ford en la competición mundial. Su silueta baja y agresiva, el estruendo de su motor V8 y su historia de David contra Goliat lo han cimentado en el olimpo del motor. Pero más allá de sus victorias, una pregunta persiste entre los aficionados: ¿cuán raro es realmente un GT40 original?

¿Cuántos Ford GT40 se fabricaron exactamente?
La respuesta, que alimenta su mística, es sorprendentemente baja. En total, solo se produjeron 105 unidades del Ford GT40 entre 1964 y 1969. Este número incluye todos los prototipos, coches de competición y las escasas versiones de calle. No fue un coche de producción en masa, sino un arma de precisión diseñada con un único propósito: ganar las 24 Horas de Le Mans.
Estos 105 vehículos se dividieron en varias versiones, cada una con evoluciones y características específicas:
- Mk I: La versión original, que sentó las bases del proyecto. Aunque inicialmente plagado de problemas de fiabilidad, fue el punto de partida esencial y, con el tiempo y las mejoras adecuadas, también lograría la victoria.
- Mk II: La evolución definitiva para la competición. Equipado con el monstruoso motor V8 de 7.0 litros (427 pulgadas cúbicas), fue el coche que, bajo la dirección de Carroll Shelby, finalmente destronó a Ferrari en 1966. Es el modelo inmortalizado en la película Ford v Ferrari, pilotado por leyendas como Ken Miles y Bruce McLaren.
- Mk III: Una versión de calle extremadamente rara. Se fabricaron solo 7 unidades, diseñadas para ser más "civilizadas" con un chasis alargado en la parte trasera para acomodar un pequeño maletero, faros redondos y un interior más confortable. Aún así, era una bestia indomable para el conductor promedio.
- Mk IV: Considerado por muchos como el GT40 definitivo. Con un chasis y una carrocería completamente nuevos y desarrollados en Estados Unidos, era aerodinámicamente superior y más robusto. Con este coche, Dan Gurney y A.J. Foyt lograron una victoria puramente estadounidense en Le Mans en 1967.
Las Razones Detrás de su Exclusividad Absoluta
Fabricar solo 105 unidades de un coche tan exitoso puede parecer contraintuitivo, pero la estrategia de Ford era clara y multifacética. La escasez del GT40 no fue un accidente, sino el resultado de una serie de decisiones estratégicas, técnicas y económicas.

Un Propósito Único: La Competición
El GT40 nunca fue concebido como un vehículo para generar ingresos a través de ventas masivas. Su objetivo principal era el marketing y el prestigio. Era una declaración de intenciones, una herramienta para construir la imagen de Ford a nivel global como una potencia en ingeniería y rendimiento. Cada coche era una inversión en la reputación de la marca, no un producto para el concesionario.
Ingeniería y Costos Desorbitados
El desarrollo del GT40 fue un programa sin presupuesto límite. Se utilizaron materiales avanzados para la época, tecnología de vanguardia y se contó con las mentes más brillantes de la ingeniería automotriz, incluyendo a genios como Carroll Shelby y su equipo. Cada coche se ensamblaba con un nivel de artesanía y precisión más cercano al de la industria aeroespacial que al de la producción de automóviles en serie. Esto elevaba los costos a un nivel que hacía inviable cualquier tipo de producción a gran escala.
Requisitos de Homologación
Para competir en las categorías de prototipos deportivos de la FIA, los fabricantes debían producir un número mínimo de unidades para demostrar que no se trataba de un coche único (one-off). Estos requisitos de homologación eran mucho menores que los de las categorías de producción. Ford construyó la cantidad justa de coches necesarios para cumplir con la normativa y ser elegible para competir en Le Mans, sin necesidad de fabricar ni una unidad más de las estrictamente necesarias.
Una Demanda de Mercado Limitada
Siendo realistas, ¿quién compraría un GT40 para el día a día? Era un coche de carreras con matrícula. Ruidoso, incómodo, con una visibilidad pésima y poco práctico para cualquier cosa que no fuera rodar a máxima velocidad en un circuito. La demanda para un vehículo tan especializado era, por naturaleza, extremadamente limitada, lo que justificaba aún más su bajo volumen de producción.
Tabla Comparativa de Versiones Clave del GT40
Para entender mejor la evolución de esta máquina de carreras, aquí hay una tabla que resume las características de las versiones más icónicas.
| Modelo | Motor Principal | Potencia Estimada | Hito Principal |
|---|---|---|---|
| GT40 Mk I | 4.7L V8 (289 ci) / 5.0L V8 (302 ci) | 380-440 hp | Ganador de Le Mans en 1968 y 1969 (con motor 5.0L). |
| GT40 Mk II | 7.0L V8 (427 ci) | 485 hp | El "Destructor de Ferraris". Ganador de Le Mans en 1966. |
| GT40 Mk IV | 7.0L V8 (427 ci) | 500 hp | Victoria 100% estadounidense en Le Mans 1967. |
El Mito de la Prohibición: ¿Fue el GT40 Expulsado de Le Mans?
Existe una creencia popular de que el GT40 fue tan dominante que fue "prohibido" de las carreras. Esto no es del todo exacto. El coche en sí nunca fue prohibido, pero las reglas del juego cambiaron, afectando directamente a su arma más poderosa.
Tras las victorias de Ford en 1966 y 1967 con sus enormes motores de 7.0 litros, la FIA (Federación Internacional del Automóvil) intervino para reducir las velocidades en la recta de Mulsanne, que se estaban volviendo peligrosas. Para la temporada de 1968, se introdujo un nuevo reglamento que limitaba la cilindrada de los motores en la categoría de prototipos a 3.0 litros, y en la categoría de deportivos a 5.0 litros (para coches de los que se hubieran producido al menos 50 unidades).
Este cambio dejó fuera de juego a los motores de 7.0 litros del Mk II y Mk IV. Sin embargo, Ford demostró su ingenio. El equipo John Wyer Automotive Engineering adaptó los chasis más antiguos del Mk I, que eran más ligeros, y les instaló el motor V8 de 5.0 litros (302 ci), cumpliendo así con la nueva normativa. Sorprendentemente, con esta configuración teóricamente inferior, el GT40 volvió a ganar Le Mans en 1968 y 1969, demostrando la excelencia del diseño base del coche. Su declive final no se debió a una prohibición, sino a la evolución natural de la tecnología, con la llegada de nuevos y más avanzados competidores como el Porsche 917 a principios de los setenta.
El Valor Incalculable de un Icono: ¿Cuánto cuesta un GT40 hoy?
Determinar cuántos de los 105 GT40 originales sobreviven es una tarea compleja, pero se estima que una gran mayoría sigue existiendo, celosamente guardados en colecciones privadas, museos o incluso compitiendo en eventos históricos. Su valor en el mercado es astronómico.
Un Ford GT40 original puede costar entre 3 y 10 millones de dólares, y en algunos casos, mucho más. El precio depende de una combinación de factores:
- Historial de Competición: Un coche con victorias importantes, especialmente en Le Mans, o que fue pilotado por una leyenda, vale exponencialmente más.
- Originalidad y Procedencia: Un vehículo con sus componentes originales ("matching numbers") y una historia bien documentada es el santo grial para los coleccionistas.
- Versión del Modelo: Los prototipos y los modelos de competición como el Mk II y Mk IV suelen ser los más cotizados.
- Condición: Si bien una restauración de alta calidad es valorada, muchos coleccionistas prefieren un coche bien conservado y con la pátina de su historia.
Como ejemplo, uno de los cinco prototipos del GT40 de 1964 se vendió en 2020 por más de 7.56 millones de dólares. Este no es solo un coche, es una pieza de la historia del automovilismo, un trofeo de una de las mayores batallas industriales y deportivas del siglo XX.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuántos Ford GT40 se fabricaron en total?
- Se fabricaron un total de 105 unidades originales entre 1964 y 1969, incluyendo todas sus variantes (Mk I, II, III y IV).
- ¿Por qué el Ford GT40 es tan caro?
- Su altísimo valor se debe a su extrema rareza (solo 105 unidades), su legendaria historia al derrotar a Ferrari en Le Mans, su revolucionaria ingeniería y su estatus como uno de los coches de competición más icónicos de todos los tiempos.
- ¿El Ford GT40 fue realmente prohibido?
- No, el coche no fue prohibido. Lo que ocurrió fue un cambio en el reglamento de la FIA en 1968 que limitó el tamaño de los motores, lo que hizo que la versión con motor de 7.0 litros ya no fuera elegible. Ford se adaptó y siguió ganando con un motor más pequeño.
- ¿Qué motor tenía el GT40 que ganó Le Mans en 1966?
- El coche ganador de 1966, el GT40 Mk II, estaba equipado con un potente motor Ford V8 de 7.0 litros (427 pulgadas cúbicas), que fue clave para su dominio en las largas rectas del circuito de La Sarthe.
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